Con la presencia del senador Alfredo Luenzo, el secretario de Trabajo de Chubut Marcial Paz y el abogado Jorge Echelini, Gustavo Fita, titular regional de la CGT y diputado provincial, y Cipriano Ojeda como representante de los extrabajadores de Guilford, se llevó adelante en la jornada de hoy una reunión con autoridades del Ministerio de Trabajo y la superintendencia de Riesgo de Trabajo por discutir sobre la posibilidad de jubilaciones anticipadas bajo el argumento de insalubridad por el trabajo que los operarios realizaban en la textil.
Esta posibilidad podría beneficiar entre 90 y 120 operarios de la empresa que todavía sigue activa en San Luis y Buenos Aires, algunos de estos trabajadores tienen casi 40 años trabajando en Guilford. Al respecto el diputado provincial Gustavo Fita aseguró que: “a nosotros nos había llamado Cipriano (Ojeda), para acompañarlos a una reunión que iban a tener en el Ministerio de Trabajo con dos referentes, no duró mucho, el gobierno aduce que no puede dar ningún tipo de ayuda, ni ir por el tema de salubridad para la jubilación anticipada”.
Fita agregó además que: “dijeron que se podrían hacer a algunos que tengan problemas médicos con un estudio de salud, pero no para los 90 trabajadores, después tiraron una idea de hacer una ley para jubilarlos, pero no hay que generar falsas expectativas porque hace un año vienen escuchando promesas”.
El líder de la CGT Saúl Ubaldini también recalcó: “el único que está ayudando es la provincia y es un monto con el que no se puede sobrevivir. Queríamos que nos dijeran lo que habían sugerido que eran las jubilaciones anticipadas pero nos cerraron la puerta, todos lo que han dicho que iban a hacer algo no lo han hecho, acá tiene que haber una decisión política”.
Finalmente el diputado sentenció: “dejaron todas las puertas cerradas, ni los REPRO, ni la jubilación anticipada, hay gente que se está muriendo, gente que ha trabajado 30 a 35 años, llevarlos a otra actividad puede ser riesgoso con los años que tienen y con la experiencia en una actividad, no han dejado ninguna puerta abierta. Lo que sentí es que le han cerrado una puerta a los 200 trabajadores de Guilford”.