La primera que se le cruza, ocurrió en la temporada 2009-2010, con Luis Medero y Claudio Marini como entrenadores. Estaba todo listo para viajar, todo ordenado desde el día anterior, pero un mínimo movimiento complicó todo.
"En la época de Marini y Medero teníamos que viajar a Buenos Aires y había dejado todo ordenado en la mesa. Viajábamos a las 6 de la mañana. Así como llegué, guardé las bolsas, preparé los bolsos y nos fuimos para Buenos Aires. Allá entrenamos, al otro día empiezo a preparar todo y me doy cuenta que no estaban las medias", rememora.
Asimismo, agrega: "Llamo para acá y mi ayudante me dice que las medias estaban arriba de un bolso, que él las había sacado de donde estaban y que se había olvidado".
A José se le encendió la lamparita y llamó a un amigo de Buenos Aires, que le dio una mano enorme. "Eran las 9 de la mañana y jugábamos a las 4. Lo llamo a un muchacho amigo de Buenos Aires y le digo que llame a Nanque. Nos dicen que nos tienen un juego de medias preparado. El muchacho nos hizo el favor y se fue hasta una villa a buscar las medias", recuerda, sonriente.