Para la policía, el caso de la beba baleada está esclarecido  

Lucas Sosa, de 23 años, el único detenido por las heridas de bala que el viernes sufriera una beba de 11 meses que se hallaba el asiento del auto de sus padres cuando éstos acudieron a una vivienda del barrio Rotary 23 de Caleta Olivia, fue trasladado a hora temprana de este lunes al juzgado de Instrucción N° 2, pero no prestó declaración indagatoria.

Además el juez Gabriel Contreras le denegó la excarcelación solicitada por una defensora oficia, por lo cual permanecerá en un calabozo de la Comisaría Seccional Segunda hasta tanto el magistrado determine su situación procesal en no más de diez días hábiles.

Vale recordar que Sosa fue arrestado a media tarde del domingo en su domicilio del mismo barrio donde se registró el suceso que conmocionó esta comunidad y tuvo repercusión en medios periodísticos de gran parte del país.

En esa misma jornada la policía allanó cinco viviendas, incautó tres vehículos, dos revólveres calibre 22 y 32 y numerosos teléfonos celulares que serán peritados por especialistas en informática.

RUEDA DE PRENSA

En tanto, a media mañana de este lunes se ofreció una conferencia de prensa en la Dirección Regional Zona Norte de la Policía de Santa Cruz con la participación, entre otros altos oficiales, del jefe de esa unidad central, Pablo Rodríguez y Juan Pérez (Superintendente de Seguridad que arribó desde Río Gallegos); el jefe de la División De Investigaciones (DDI) local, comisario inspector Pablo Méndez y el segundo jefe de la Comisaria Quinta, comisario Flavio Quiroga.

En ese marco se consideró que para la fuerza de seguridad el caso quedó esclarecido y los altos oficiales destacaron las labores investigativas y procedimientos llevados a cabo por sus subordinados , en consonancia con las directivas impartidas por el juez que interviene en la causa, la cual aún no tendría una carátula definitiva.

Por otro lado se supo que la hermana del sospechoso de haber realizado los disparos estuvo demorada por varias horas debido a que intentÓ entorpecer el allanamiento realizado en la vivienda ubicada en la esquina de las calles Las Barrancas y Pablo Sánchez del barrio Rotary 23.

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Se confirmaron además otros pormenores que habían trascendido en diferentes medios periodísticos, como el hecho que el matrimonio de enfermeros había acudido a una vivienda situada en inmediaciones de la Escuela N° 88 para colocar de manera particular una inyección a una paciente.

Se encontraron con que ese lugar estaba siendo usurpado por varios sujetos que insultaron al enfermero Darío Pisco, al cual le ordenaron que se fuera de inmediato.

Cuando lo hizo, se manera involuntaria chocó levemente con su auto Peugeot uno de los vehículos de los usurpadores. Éstos los persiguieron en dos rodados y lo encerraron, tras lo cual Sosa habría efectuado al menos dos disparos que ingresaron por la luneta del Peugeot hirieron a la nena que estaba en una sillita, para luego darse a la fuga.

La inocente víctima fue llevada de inmediato al Hospital Zonal donde permanece internada en la Unidad de Terapia Infantil y si bien aún no se emitió un parte oficial del nosocomio, la información que disponía la policía es que su cuadro clínico continuaba siendo grave.

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