Para Santos el Nobel fue un regalo del cielo en el proceso de paz de Colombia

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, afirmó ayer que la entrega del Premio Nobel de la Paz, que recibirá hoy previo a que se realice la ceremonia principal para las otras cinco disciplinas, fue "un regalo caído del cielo" y a la vez "un impulso tremendo" para las conversaciones con la guerrilla de las FARC.
"Vino como caído del cielo. Fue una gran ayuda para mí, los negociadores, y para todo el pueblo colombiano", dijo Santos en una rueda de prensa en el Instituto Nobel.
Santos resaltó que la paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) era "un sueño imposible" hace apenas unos años y que el reto principal ahora es que el Estado coordine la implementación del acuerdo "lo antes posible".
"La garantía principal es el apoyo de los colombianos y creo que este aumentará cuando vean los beneficios del acuerdo", refirió Santos, quien se declaró "muy feliz y honrado" por un premio que recogerá en nombre de todos los colombianos, sobre todo de las víctimas, como ha reiterado en varias ocasiones desde que fue distinguido hace dos meses.
El mandatario llegó a Oslo con una comitiva de 30 invitados especiales, entre ellos víctimas del conflicto armado y miembros de su equipo negociador, pero nadie de la guerrilla, una ausencia que explicó por los problemas legales que aún tienen fuera de Colombia, ya que tanto la Unión Europea (UE) como Estados Unidos los consideran un grupo terrorista, citó EFE.
"No están aquí porque no quiero crear problemas a las autoridades noruegas, pensamos que no habría sido apropiado. Pero estarán en corazón y espíritu", declaró el presidente colombiano, quien destacó que la UE está en trámites para sacar a las FARC de la lista de grupos terroristas y que "espera" que Estados Unidos también lo haga.
En este marco, Santos tuvo palabras de agradecimiento "profundo" para Noruega, país garante del proceso con Cuba y resaltó su apoyo durante décadas al proceso colombiano. También dijo que ese país había jugado un papel esencial durante la fase secreta previa a la mesa de diálogo creada en octubre de 2012 y luego trasladada a La Habana.
Además, recordó el similar procedimiento que se está empleando con la otra guerrilla activa en Colombia, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), aunque las conversaciones que deben celebrarse en Ecuador no han comenzado por culpa de este grupo, aseguró el mandatario.
"Primero tienen que liberar a los rehenes. Dijeron que iban a hacerlo, pero aún no lo han hecho. Esperemos que cumplan pronto con lo que han prometido", apuntó.

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