Pericias confirman que con la misma arma que mataron a Anahí Copa, asesinaron a Diego Epulef

Un perito que brindó testimonio ayer mediante videoconferencia concluyó que las vainas secuestradas frente a la vivienda de la víctima y las que se incautaron en otra causa judicial, la del homicidio de Anahí Copa, fueron disparadas con la misma arma. Rodrigo Soto, quien es el único imputado por el homicidio de Diego Epulef, fue condenado a 13 años de prisión por el homicidio de Anahí Copa.

En los tribunales penales de Comodoro Rivadavia se desarrolló ayer la tercer jornada de debate donde se ventila el homicidio de Diego Epulef, ocurrido el 24 de octubre de 2013 y que tiene como imputado a Rodrigo Soto. Cinco fueron los testimonios escuchados durante la jornada, dos de ellos por videoconferencia desde Esquel y un tercero desde Buenos Aires. Para hoy se espera concluir con la prueba testimonial del caso.

El tribunal de juicio está integrado por los jueces Raquel Tassello, Alejandro Soñis y Martín Cosmaro. El Ministerio Público está representado por el fiscal general Adrián Cabral. Mientras, la defensa de Soto es ejercida por la defensora pública Viviana Barillari. También se encontraban presentes ayer en los tribunales familiares de la víctima acompañados por una profesional del Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito (SAVD).

El primer testimonio por videoconferencia desde Esquel fue el de un policía que al momento del homicidio prestaba servicios en la Brigada de Investigaciones de Comodoro Rivadavia. Investigó a Rodrigo Soto en el marco de una causa por robo y lo señaló como perteneciente al grupo de Diego Serrano. Este último entregó un adelanto como seña en parte de pago de un Volkswagen Gol, color rojo, aseguró.

Otro policía que al momento del homicidio prestaba servicios en la Seccional Séptima recordó que ese día recibió un llamado de un oficial respecto a que había una persona herida de bala en el ojo derecho en la casa de la familia Epulef. Se dirigió al lugar y comenzó a recabar información. Al herido ya se lo habían llevado al Hospital Regional y había un VW Gol rojo implicado en la agresión.

CON LA MISMA ARMA

El tercer testigo prestó su testimonio también por videoconferencia desde Buenos Aires y se refirió a pericias balísticas que le fueron encomendadas. También sobre una comparación con evidencias de otras causas, como la del homicidio de Anahí Copa, por el que fueron condenados Soto y Serrano (el caso del asesinato de una mujer que en la noche del 8 de diciembre de 2015 amamantaba a su bebé cuando una bala dirigida a la casa vecina, de la familia Nieves, atravesó la pared de su habitación y terminó con su vida).

Ese tercer testigo concluyó a partir de los secuestros de vainas de ambas causas, que eso proyectiles fueron disparados con la misma arma.

Asimismo se escuchó la palabra de una persona a la que se le realizó un allanamiento en su casa por un robo en el que estaban involucrados Soto y Serrano. Afirmó que conocía a ambos porque iban a buscar trabajo a “Los Dragones”, una facción sindical de la construcción.

Por último declaró un oficial de la Brigada de Investigaciones que participó en la investigación de dicho robo en el cual estaban sospechados Soto y Serrano.

El ataque que le costó la vida a Diego Epulef ocurrió el 24 de octubre de 2013, alrededor de las 19, cuando este y dos familiares se encontraban junto a sus padres en su domicilio de la calle Eva Duarte al 1800, en Comodoro Rivadavia.

De acuerdo a la imputación de la Fiscalía, arribó un Volkswagen Gol de color rojo, en el que Rodrigo Soto viajaba como acompañante. Este descendió del auto con una pistola 9 milímetros y comenzó a disparar contra la vivienda de la familia Epulef. Efectuó al menos siete disparos.

Cuando Epulef se asomó para ver qué ocurría, Soto -con claras intenciones de darle muerte- le disparó en el ojo derecho. Luego el atacante se subió al vehículo donde lo esperaba el chofer y escaparon.

Epulef fue trasladado al Hospital Regional y quedó en terapia intermedia. Luego fue trasladado a la Clínica La Española y el 25 de octubre de 2013, falleció por paro cardio-respiratorio traumático producido por la herida de arma de fuego en el cráneo.

Diego Epulef se convirtió así en el tercer integrante de su familia en morir asesinado. Alrededor de un mes antes, el 15 de setiembre de 2013, su hermano Franco Epulef (16) había sido asesinado de un disparo en el tórax, a una cuadra de la Seccional Segunda. Mientras, su hermana Eliana (24) había sido asesinada en la puerta de su casa el 15 de marzo de 2010.

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