A pesar que el municipio de Caleta Olivia asegura disponer de trece camiones cisternas, tanto propios como de Servicios Públicos y de empresas de servicios petroleros, el abastecimiento de agua potable sigue siendo insuficiente para atender las necesidades de toda la población.
En tanto, el gobierno provincial no emitió ningún comunicado de prensa que se refiera a la adopción de algún tipo de ayuda operativa para esta ciudad como suele suceder cuando problemáticas de este tipo se registran en Rio Gallegos.
Todo el peso de la contingencia parece recaer en la comuna local, recordándose que el lunes el intendente Pablo Carrizo se vio obligado a decretar el estado de Emergencia Hídrica por tiempo indeterminado.
La única adhesión solidaria provincial surgió de los diputados del Unión por la Patria cuyo presidente, Eloy Echazú, anunció que su bloque impulsará la prórroga de la emergencia hídrica que regía para todas las localidades de la zona norte.
“La sociedad está pidiendo más gestos de la política y menos show. Por ello, al existir una Ley que permite su extensión, es nuestra obligación hacer cumplir una la normativa vigente, además de trabajar por soluciones viables a la escasez de agua”, manifestó el legislador que reside en la capital santacruceña.
SITUACION COMPLICADA
Vale recordar que el agudo desabastecimiento se produce por la turbiedad del Lago Muster que genera problemas en la tarea de potabilización y consecuentemente se reduce el caudal que llega a Caleta por el acueducto de ese sistema.
En tanto, la producción de la planta de osmosis inversa y la de los pozos acuíferos es insuficiente satisfacer el suministro por red a una población de más de 70 mil habitantes.
Esto hace que en los dos cargaderos que dispone en esta ciudad la empresa provincial Servicios Públicos se formen extensas filas de camiones, vehículos livianos que transportan tanques portátiles y de vecinos que llegan a pie con bidones en sus manos para proveerse del vital elemento.
El del barrio Bicentenario está asignado para los camiones particulares, cuyos propietarios venden el agua a un promedio de 20 mil pesos cada mil litros, mientras que en el del barrio 3 de Febrero (a un costado de la Ruta 12) solo se permite cargar tanques portátiles y bidones.
Este complicado panorama reactivó las críticas de la comunidad hacia la dirigencia política pasada y presente, al tiempo que se suceden gestos de solidaridad entre vecinos que se ayudan unos a otros, pero también de indiferencia por parte de quienes en sus domicilios tienen más de tres tanques de reserva.
Simultáneamente, se incrementó de sobremanera la venta de agua mineral en supermercados y comercios de barrio.
OPERATIVO MUNICIPAL
Por su parte, a través de un informe de prensa, la municipalidad hizo saber que este miércoles dio continuidad a su plan de contingencia y centró el operativo en la vecinal Zona de Chacras para desde allí abastecer a familias de los barrios Hípico, Ara San Juan y 150 Viviendas, entre otros, fijándose prioridades para casos de extrema necesidad.
“Para lograr los lograr los objetivos se encuentran trabajando 13 camiones pertenecientes a las empresas CAM, CGC y Servicios Públicos y también se cuenta con el apoyo de personal de Protección Civil”, se destaca en el comunicado.
El intendente Pablo Carrizo y su jefe de gabinete, Luis Melo estuvieron supervisando el operativo del personal que lo lleva a cabo.
Ambos agradecieron el apoyo de las empresas particulares y de su personal, señalando que “estuvieron a la altura de las circunstancias” pero también hicieron saber que hasta el momento la operadora YPF no respondió al pedido de ayuda hacia la comunidad.