El precio internacional del petróleo se mantiene al borde de los US$100 por barril, impulsado por la escalada del conflicto en Medio Oriente, que continúa generando incertidumbre en los mercados energéticos globales.
En las últimas horas, el crudo Brent volvió a ubicarse cerca de ese umbral, luego de que las bajas registradas a comienzos de la semana quedaran atrás. Por ahora, no hay señales claras de un cambio de tendencia, mientras persiste la tensión geopolítica en la región.
La permanencia del petróleo en estos valores aumenta la presión sobre las petroleras y los precios de los combustibles, especialmente en países importadores o con fuerte dependencia del mercado internacional.
En Argentina, el impacto ya comenzó a sentirse: los combustibles subieron alrededor de un 6% esta semana, luego de que el precio del crudo pasara de unos US$60 a rozar los US$100 en apenas tres semanas.
Si el escenario internacional se mantiene inestable, no se descartan nuevos ajustes en los surtidores, lo que podría sumar presión sobre la inflación y el costo del transporte en las próximas semanas.