Animalistas denunció a este medio que la orden del intendente Ricardo Britapaja era matar a los perros y así terminar con el problema de la superpoblación canina. Pero Eduardo Guallán, director de Bromatología de Sarmiento, desmintió que ese sea el procedimiento al ser consultado por El Patagónico.
"En ningún momento les dije que el señor intendente me ordenó matar los perros", señaló. El funcionario municipal aclaró que una vez atrapados, los perros quedan 72 horas en el canil para luego, si nadie los reclama, sacrificarlos. "De todos los perritos que se agarraron esa vez, a ninguno se le realizó eutanasia", indicó.
La polémica llegó a la justicia puesto que Animalistas presentó una denuncia penal contra la Municipalidad de Sarmiento por maltrato animal con las pruebas del espacio donde resguardan a los perros. Luego, armaron una petición en Change.org, la plataforma de cyberactivismo más usada del mundo.
Según Animalistas, el viernes la perrera se llevó a varios animales. Algunas voluntarias se acercaron a ver en qué condiciones estaban el sábado. El panorama era el siguiente: amontonados, sin agua, ni comida, sumando un total de casi 15 animales. La organización considera que esa situación sólo aumenta el estrés de los perros.
Es así que en una pelea por unos pocos huesos, uno de los animales resultó malherido y murió. La asociación de voluntarias llamó a un escribano que dejó certificado las deplorables condiciones en que se encontraban los animales y quedó asentada una denuncia penal contra la Municipalidad de Sarmiento por maltrato animal.
Las denuncias cruzadas indican desde los proteccionistas que no quedó ninguno de los perros levantados el fin de semana, pero desde Bromatología afirman que actuaron conforme a la normativa, que no hubo eutanasias y que los dueños se llevaron sus perros pagando la correspondiente multa.
VENIAN TRABAJANDO JUNTOS
En el último año, el trabajo entre Animalistas y la Municipalidad incluía la castración gratuita -que ante la falta de insumos debió pasar a cobrarse $270- y la aplicación de medicinas y vacunas que no le corresponden al área de Bromatología, como algunas inyecciones para evitar el celo. "Tendrían que agradecernos lo que hicimos de bueno", dijo Guallán.
Pero la amistad se terminó con la perrera. La asociación denuncia el maltrato animal y los sacrificios fuera de la normativa. Bromatología apunta a que ingresaron a las instalaciones por los techos sin autorización, tomaron las fotografías y las difundieron descontextualizadas sobre lo que había ocurrido.
La perrera comenzó a trabajar en zonas sensibles de Sarmiento como las afueras del Banco Nación o de La Anónima, donde fueron detectadas grandes jaurías.
La ordenanza 044/14 reglamenta la "tenencia responsable de animales domésticos" en Sarmiento, estipula el uso de eutanasia "como último recurso" y que los perros internados deberán estar al menos 72 horas en los caniles con el objetivo de que sus dueños, en caso de que los tengan, puedan ser notificados o concurran al lugar a buscarlo.