Por las importaciones, están en riesgo 75 mil pymes

Las facilidades para traer alimentos manda a las pequeñas y medianas empresas al fondo de la tabla. En cambio, celebran las grandes marcas por el claro caso de competencia desleal.

Unas 75 mil pymes quedaron en zona de riesgo por la decisión del ministro de Economía, Luis Caputo, de otorgar exenciones impositivas y dólares oficiales rápidos para abrir las importaciones de alimentos de la canasta básica y medicamentos; facilidades a las que no acceden las empresas locales.

La medida gubernamental impacta en 14.000 pymes que producen alimentos, 1.800 de bebidas, 500 que fabrican artículos de limpieza y 400 laboratorios que elaboran medicamentos y que, en conjunto, compran materias primas a otras casi 60.000 compañías nacionales que son parte de la cadena de valor del sector.

“El Gobierno inclina la cancha en contra de la producción nacional, genera competencia desleal con las empresas que venden alimentos, y que ahora pueden importar con más facilidad, para dejar de vender lo que se produce en Argentina”, dijo Daniel Rosato durante la presentación del tercer informe del Observatorio Industriales Pymes Argentinos (IPA).

A ese ecosistema hay que sumarle empresas de servicios, como transporte, almacenamiento e intermediación financiera.

El cuadro de situación se da en un contexto de recesión, con el 54,6% de la capacidad instalada en uso. Esto significa que una de cada dos máquinas está apagada, mientras el nivel es similar al de 2020 en plena pandemia. En Argentina hay 2,3 millones de empleos industriales registrados y el 66% de quienes trabajan en ese conjunto, cerca de 1,5 millones, lo hacen en pymes.

Las beneficiadas con la medida gubernamental son las grandes empresas del retail de alimentos: los hiper y los supermercados, que ya están comprando productos importados que llegarán a las góndolas en 30 días.

Las grandes alimenticias, con fábricas instaladas en el país, como Arcor, Mondelez, Molinos Río de La Plata, Mastellone, Fargo, AGD, Danone, Molinos Cañuelas, Unilever y Paladini, entre otras, también tienen la estructura para ponerse a importar y echar a sus trabajadores.

"Esta medida más que alivianar los precios, facilita los negocios y la rentabilidad de las grandes superficies", dijo Federico Cuomo, miembro de la Unión Industrial de Avellaneda y dueño de una empresa alimenticia. "Los precios se van a acomodar cuando las pymes tengamos más posibilidades sumar producción, para lo que necesitamos acceso al crédito y un sistema impositivo acorde a estructuras más chicas. Por caso, yo con 12 empleados pago los mismos impuestos que una multinacional que tiene el 80% del mercado nacional".

Fuente: Letra P

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