Graciela Soto, es portera de la Escuela N° 184 hace quince años, es jefa de hogar y de ella depende su pequeño hijo de ocho años. Con problemas de tensión arterial desde ayer deambula por dependencias públicas pidiendo apoyo ante un inminente desalojo. El pago escalonado y el descuento automático del Banco del Chubut podrian dejarla en la calle.
En diálogo con El Patagónico, Graciela relató que hace un año alquila en la zona alta del barrio Las Flores sin inconvenientes. Ayer, tenían que depositarle su salario, pero no obtuvo más que unos pocos pesos, todo se lo llevó el descuento automático de las tarjetas, sistema ampliamente cuestionado por los estatales.
"Ayer fuí a ver al dueño de la casa para explicarle que me descontaron todo mi sueldo y me dijeron que si no tenía la plata me desaloja en tres dias. Se llevó todo mi sueldo, esto le pasa a todos los estatales pero a mi me afecta más porque soy cabeza de hogar tengo un niño de ocho años. Me da bronca estar pasando por esto porque uno trabaja no tendría porque andar pidiendo pero necesito ayuda no puedo quedar en la calle", lamentó.
Graciela recorrió los pasillos del Concejo Deliberante y Desarrollo Humano. "yo sé que esto es un problema de la Provincia, porque soy empleada de la provincia, pero a quien le puedo reclamar", lamentó la mujer.
Cabe señalar que el gobierno nacional ha suspendido cualquier tipo de desalojo en medio de la pandemia por el COVID 19. "Pero es un acuerdo personal y este hombre es el dueño si en tres días me saca de la casa, me saca y quién va a hacer algo'?". El temor de Graciela es que el hecho de buscar un nuevo alquiler le exige también una erogación de dinero que no tiene.
"Yo dejó mi teléfono por ayuda por alguien que pueda darme una mano con este problema, soy una persona con hipertensión y dos días llevó así con los nervios por el desalojo, soy yo para mi hijo", indicó. Quienes puedan colaborar con asesoramiento o ayuda económica para el pago del alquiler comunicarse al 2975022139.