Postergan el inicio del nuevo juicio oral contra Milagro Sala

Estaba previsto para hoy, en el marco de una causa por supuestas amenazas contra personal policial ocurridas en 2014.

El Tribunal en lo Criminal Nº 2 de Jujuy postergó sin fijar nueva fecha el inicio del juicio oral y público a la detenida dirigente Milagro Sala, que estaba previsto para hoy, en el marco de una causa por supuestas amenazas contra personal policial ocurridas en 2014, informaron ayer fuentes judiciales.
Así lo hicieron los jueces Luis Ernesto Kamada y Mario Ramón Puig, al hacer lugar a un planteo de nulidad presentado por el equipo de abogados defensores de la dirigente social, que cuestionó la producción de prueba en ese expediente.
El recurso de la defensa de Sala -quien desde el jueves último cumple su prisión preventiva en su domicilio del departamento jujeño de El Carmen- había sido presentado el viernes último y, dada la inminencia del inicio del juicio, el Tribunal en lo Criminal 2 ordenó "la inmediata sustanciación del mismo", con traslado al Ministerio Público de la Acusación, a través del fiscal Darío Osinaga Gallacher –habilitado-, y al abogado de la querella, Ricardo Arese Ottaviano.
Fuentes judiciales consignaron además que la defensa recusó al juez Antonio Llermanos, con lo cual se deberá reemplazar al magistrado y resolver ese pedido.
Por lo pronto, hasta este mediodía, el Tribunal no había fijado nueva fecha para la realización de las audiencias de debate del juicio oral y público, que tendrán lugar en las instalaciones del Poder Judicial en pleno centro de la capital jujeña.
Los delitos que en este expediente se investigan habrían ocurrido el 13 de octubre de 2014, cuando Sala habría amenazado, telefónicamente, a dos oficiales que prestaban servicio en la Comisaría Seccional Nº 56 de la Policía de Jujuy, a quienes supuestamente les exigió que le restituyeran prendas de vestir que habían sido secuestradas.
En una de esas amenazas, Sala habría manifestado que, de no cumplir con su exigencia, "van a tener noticias porque voy a poner una bomba y voy hacer volar a todos", prosiguiendo luego "con los insultos y otros improperios".
La causa se conoce como "el caso de las bombachas" y se originó cuando la hija de María Molina, integrante de la Tupac Amaru y cercana a Milagro Sala, fue a pasear a una feria y se encontró con un puesto que estaba vendiendo ropa que le habían robado a su madre de su casa, según detallaron desde la defensa de la dirigente.
Molina había presentado en agosto de ese año una denuncia por la sustracción de su cartera con las llaves de su domicilio que luego fue robado sin haberse violado la cerradura.
De acuerdo con la versión acreditada en un comunicado difundido en ese momento por la Tupac Amaru, la policía se hizo presente dos horas después de haber recibido el llamado de una de las partes y detuvo a la vendedora y a Belén Vargas, la hija de María.
A los pocos minutos, los oficiales liberaron a la acusada, pero dejaron demorada a Vargas.

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