"Prefiero perder un juicio que aceptar una probation"

En el marco de la presentación de la causa contra la exministra Torres Otarola, el fiscal Omar Rodríguez se diferenció de su par, Marcos Nápoli.

El fiscal general que lleva adelante la investigación de la causa conocida como Ñoquis Calientes, Omar Rodríguez, descartó la posibilidad de un juicio abreviado en el caso que tiene como principal imputada a la exministra de Familia, Cecila Torres Otarola.

“Prefiero perder un juicio oral que aceptar una probation. Queremos que la sociedad pueda ser testigo de cómo se desarrolla un juicio por un caso de corrupción”, sostuvo Rodríguez el jueves en declaraciones a la FM La Petrolera de Comodoro Rivadavia.

Esta manifestación marca una contraposición con la medida adoptada por el fiscal Marcos Nápoli que accedió a un acuerdo en la causa Revelación, luego que los exfuncionarios Gonzalo Carpintero y Pablo Oca aceptaran culpabilidad en los hechos que se les imputaban.

Por otra parte, sobre la causa Ñoquis Calientes, Rodríguez apuntó que “el gobernador no puede salir a controlar a cada uno de los asesores que van a acompañar a un ministro; es casi imposible; uno firma y autoriza desde la confianza”.

La jueza Ivana González dio conocer ayer a través de una videoconferencia su resolución en torno a la apertura de investigación de la causa Ñoquis Calientes. Dictaminó su continuidad, además de declararla como “compleja”. En esta causa están imputados la exministra de Familia y 12 personas más como “partícipes necesarios”. Se les imputan diez delitos de defraudación al Estado y tres por concusión.

De este modo, la jueza hizo lugar al reclamo del fiscal Omar Rodríguez, que pedía que sea declarada como “causa compleja” para contar con un mayor plazo de tiempo para realizar la investigación, algo a que las defensas se oponían.

También ratificó la cantidad de imputados, carátulas e imputaciones realizadas.

Según la imputación, Torres Otarola mientras fue diputada provincial y luego como ministra de Familia, hacía contratar personas desde el Estado que en muchos casos ni siquiera concurrían a trabajar, para que le aportaran parte de sus sueldos para beneficio propio.

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