Una mujer consultó en redes sociales por un hombre que había pasado por su comercio ofreciendo números para recaudar fondos. Según la explicación que recibió, el dinero sería destinado a un viaje a Buenos Aires para que su hijo, de 6 años, continuara allí un tratamiento por leucemia.
Ante la sospecha de que podía tratarse de una estafa, decidió preguntar si alguien conocía al hombre, a la familia o tenía información sobre el supuesto caso.
“Consulta: Este señor está vendiendo u ofreciendo números en los comercios y, según lo que se comenta, sería el papá de Milo, un nene de 6 años que tendría leucemia y debería viajar mañana a Buenos Aires para continuar con su atención médica”, escribió.
La mujer explicó que realizó la consulta porque en otras oportunidades había encontrado personas que aprovechaban situaciones ajenas para obtener dinero. También señaló que buscó información sobre Milo, aunque no encontró referencias que le permitieran confirmar la situación.
“¿Alguien lo vio en redes pidiendo ayuda o conoce a la familia? Estuve buscando información sobre Milo, de 6 años, de Comodoro, pero no encontré nada y quisiera asegurarme de que la colaboración sea real”, planteó.
Luego de publicar la consulta, recibió respuestas en las que señalaban al hombre como un estafador y advertían sobre su accionar.
EL CASO DE LOS MELLIZOS BAREILLES
El episodio guarda relación con una situación denunciada públicamente en 2025 por Genaro Bareilles, quien contó que su hermano gemelo, Bruno, utilizaba el parecido físico entre ambos para realizar estafas y que esas acciones terminaban afectando también su propia imagen.
En aquella oportunidad, Genaro relató que ambos habían atravesado durante 2024 una etapa de consumo problemático de estupefacientes que los llevó a cometer delitos menores y a ser detenidos al menos una vez.
Según explicó entonces en diálogo con El Comodorense, posteriormente inició un tratamiento y logró recuperarse. “Gracias a Dios ya salí adelante, hace ocho meses me interné en la Comunidad Cenáculo en Buenos Aires por intermedio de la Iglesia Catedral”, había señalado.
Tras ese proceso, contó que pudo reinsertarse laboralmente y ocuparse de sus hijos. También denunció que su hermano había creado una cuenta de billetera virtual utilizando su nombre y que ofrecía rifas a su nombre y al de sus hijos.
“El ha hecho una cuenta de billetera virtual con mi nombre, ya que la cara es igual, vendiendo rifas a mi nombre, a nombre de sus hijos y demás”, había relatado Genaro en 2025.
En esa entrevista, además, pidió que se diferenciara su situación de la de su hermano y explicó que existía una prohibición de acercamiento. También sostuvo que el parecido entre ambos le había generado confusiones en la vía pública.
“Somos idénticos, por ahí yo ando afeitado y él se afeita para seguir siendo iguales, lamentablemente somos gemelos”, había expresado.
Genaro también contó que en 2025 había sido confundido con su hermano durante un escrache realizado desde la Vecinal del barrio José Fuchs, a raíz de las estafas que se le atribuían a Bruno.
Ese antecedente forma parte del contexto de la situación conocida ahora a partir de la consulta realizada en redes sociales por la mujer, quien buscaba confirmar si la colecta que le habían ofrecido en su comercio correspondía a una situación real.