El Mundial de fútbol despierta pasiones que muchas veces trascienden la lógica. Entre cábalas, promesas y rituales, miles de hinchas encuentran distintas maneras de acompañar a la Selección Argentina. En Comodoro Rivadavia, una de las historias que más llamó la atención en los últimos días es la de Tomás Delgado, un estudiante de sexto año del Colegio Perito Moreno que cumple una singular promesa tras cada victoria del conjunto dirigido por Lionel Scaloni.
Mientras muchos regresaban a sus hogares después de una noche de festejos, Tomás volvió a madrugar para cumplir con su compromiso. De rodillas y atravesando varias cuadras del centro de la ciudad, llegó una vez más hasta la puerta de su colegio, una imagen que ya se convirtió en una de las postales más particulares del fervor mundialista en la ciudad.
El joven contó que la promesa nació como parte de un pacto familiar. "Fue idea de mi mamá más que nada. Ella había prometido que iba a hacer algo en el gimnasio y yo prometí que iba a hacer esto", relató en diálogo con Crónica.
Lo que inicialmente iba a ser un recorrido corto fue creciendo a medida que avanzó la Selección en el torneo. En un primer momento comenzó desde la plaza, pero con cada clasificación decidió extender el trayecto, agregando más cuadras al sacrificio.
"Al principio fue desde la plaza, luego aumentando cuadra tras cuadra", explicó Tomás, quien ya fue visto recorriendo de rodillas sectores de la avenida Rivadavia y la calle San Martín.
Para el estudiante, el esfuerzo físico queda en un segundo plano una vez que Argentina consigue la victoria. "Sé que se gana y solo queda cumplir", expresó, convencido de mantener la promesa hasta el final del campeonato.
Ahora, con la gran final frente a España en el horizonte, Tomás ya prepara el desafío más exigente. Si la Selección logra quedarse con el título, iniciará su recorrido desde un punto mucho más alejado del centro para completar el trayecto más largo desde que comenzó el Mundial.
"Falta todavía lo más importante, que es el domingo", sostuvo, confiado en que el equipo argentino pueda coronar el torneo. Mientras miles de hinchas alentarán desde las tribunas o frente al televisor, él ya tiene claro cuál será su forma de celebrar: volverá a recorrer de rodillas las calles de Comodoro Rivadavia para cumplir la promesa que hizo por la Selección.