El servicio administrativo y operativo de todas las empresas se está realizando de manera provisoria en el gimnasio municipal del barrio Rotary 23, distante casi mil metros, sobre la avenida Tierra del Fuego.
La destrucción de las instalaciones se centra principalmente en el alero exterior que da hacia las dársenas de estacionamiento de los micros, donde se desprendieron numeras chapas, pero también se cortaron tensores y cedieron vigas, por lo cual las reparaciones son complejas y llevarán tiempo.
El operativo requiere la intervención del municipio, con el apoyo del Sindicato Petrolero (SIPGER), empresas de servicios y Protección Civil.
En principio se realizaron tareas de apuntalamiento en el voladizo (alero) con refuerzo con dos columnas, trabajando sobre los tensores
El secretario de Planificación Lucas Haidamaschuk indicó que la estructura no se encontraba en óptimas condiciones desde su construcción y con el paso de los años se deterioró aún más.
“El techo no estaba abulonado con los tornillos necesarios y tuvimos que hacer un recambio. El trabajo en los voladizos no presentaba las mejores soldaduras, ahora se están restableciendo y reforzando. Por otro lado se va a avanzar en la iluminación que también se vio afectada por el viento”, informó.
Por otra parte el funcionario hizo saber que hay deformaciones y roturas en partes estructurales, destacó además la colaboración que se está recibiendo del SIPGER y de las empresas Corralón Patagónico, COPESA, MG, DyC y Correa.
Por su parte, el secretario de Obras y Servicios José Camacho agregó que desde su sector se trabaja con los insumos y materiales, mano de obra y maquinarias.