En un vuelo reciente de United Airlines desde Frankfurt, Alemania, hacia San Francisco, California, los pasajeros vivieron una desagradable experiencia debido a un problema con uno de los inodoros de la aeronave, el cual desbordó su contenido en la cabina. La aerolínea confirmó el incidente, ocurrido el pasado viernes, en el cual el vuelo 59 tuvo que regresar hacia territorio alemán luego de que los esfuerzos por solucionar el inconveniente resultaran infructuosos.
“El vuelo 59 de United Airlines regresó a Frankfurt tras un problema de mantenimiento con uno de los baños del avión”, indicó un portavoz de la aerolínea al medio estadounidense The U.S. Sun.
Este evento se suma a una serie de incidentes recientes que han afectado tanto a la aerolínea como a Boeing, el fabricante de la aeronave implicada, un Boeing 777. Entre ellos, destaca el aterrizaje anticipado de un vuelo después de que parte del ala comenzara a desintegrarse en pleno vuelo, así como otro caso en el que un avión perdió un neumático durante el despegue y un incidente en el cual el tren de aterrizaje delantero se desprendió también durante el despegue.
Boeing, por su parte, no ha estado exento de problemas, comenzando el año con un incidente en enero donde un panel del fuselaje de un Boeing 737 MAX 9 de Alaska Airlines se desprendió en pleno vuelo, lo que forzó al avión a realizar un aterrizaje de emergencia en Portland poco después de despegar. La serie de incidentes llevó al CEO de la empresa, Dave Calhoun, a anunciar su renuncia al final del año.