Se suspendió un juicio por evasión porque Terk volvió a escaparse

Tal como adelantó El Patagónico, Darío Terk Barth -con tres fugas sobre sus espaldas de distintas celdas de Comodoro Rivadavia- ayer debía comparecer al inicio del debate por una causa de evasión que el Ministerio Público Fiscal había elevado a juicio tras su fuga del 25 de abril de 2015 cuando cortó los barrotes de una ventana de la Alcaidía Policial con una sierra. Pero al encontrarse prófugo de la Justicia hace 15 días, el juicio se suspendió hasta que se lo recapture.

Ayer en la Oficina Judicial debía comenzar el juicio por evasión de Darío Terk Barth (33), para quien el fiscal Julio Argentino Puente solicitaría a la juez penal Gladys Olavarría un año más de prisión, pero al hallarse prófugo de la justicia el debate se suspendió.

Es que Terk ya había sido notificado de que el 4 de diciembre se iniciaría un juicio en su contra por la evasión del 25 de abril del 2015 en la alcaidía policial, por lo cual si la pena quedaba firme ya no gozaría más de las salidas transitorias.

Terk decidió no volver a la alcaidía policial el 20 de noviembre y pasó de esa manera a la clandestinidad. Es que el juez Martín Cosmaro dispuso la rebeldía y captura y solicitó que se lo detenga en donde sea hallado, para luego ponerlo a disposición del juez de ejecución Alejandro Soñis.

Terk había sido beneficiado con salidas transitorias en el marco de una condena de 5 años y 4 meses de prisión que recibió en noviembre de 2015 por el asalto a la agencia de viajes “Ceferino”, de 9 de Julio casi San Martín, hecho ocurrido el 4 de diciembre de 2012.

Terk, a quien se conoce como “el rey de fugas” o “el tatuado” (por los 27 tatuajes en su cuerpo) no debió cortar ninguna reja o abrir algún boquete en una pared para escapar de la alcaidía policial, como ya lo había hecho en oportunidades anteriores, sino que esta vez –gracias al beneficio de un juez benevolente- salió por la puerta principal del recinto y no volvió.

Ayer debía comenzar el juicio por la evasión del 25 de abril del 2015 que protagonizó entre las 21 y las 23, del pabellón 4 de la alcaidía policial junto a Jorge Andrés Civitarreale, tras serruchar las rejas de la celda de este último quien cumplía una condena por el asesinato del médico Jorge Morado, en Trelew.

Terk y Civitarreale cortaron los extremos de la estructura metálica y además un barrote tubular. Saltaron desde 3,56 metros de altura, cayeron al patio interno de la alcaidía y bordearon el pabellón en el que estaban encerrados para finalmente trepar el muro y escaparse. Por esa evasión el fiscal Puente le va iba a solicitar en debate a la juez Olavarría un año de prisión luego de presentar todas las pruebas periciales del caso. Terk recibiría la asistencia del defensor público Ricardo Amado.

SIEMPRE PROFUGO

Después de esa fuga Terk estuvo dos años prófugo de la justicia, siendo recapturado el 2 de octubre de 2015 en Las Grutas, Río Negro. Vivía en el asentamiento “El Jagüel” junto a su pareja e hijo donde construía una vivienda. La policía le hizo un minucioso seguimiento hasta que tuvo la certeza de que era el prófugo de Comodoro Rivadavia y entonces lo detuvo.

Posteriormente fue condenado en noviembre de 2015 en un juicio abreviado que homologaron los jueces Raquel Tassello, José Rago y Alejandro Soñis bajo la calificación jurídica de partícipe secundario de robo agravado por uso de arma de fuego, hecho que protagonizó junto a Cristian “Titi” Córdoba en la agencia de viajes “Ceferino”. Este apuntó a tres empleadas a quienes obligó a arrojarse al suelo. En tanto, Terk se dirigió hasta una oficina y amenazó con otra arma a un trabajador para exigirle dinero. Tras asestarle un culatazo en la cabeza y efectuar un disparo intimidatorio que pegó en la pared, el delincuente se apoderó de una suma de dinero.

A los pocos días fue detenido Córdoba, quien luego terminó condenado por ese robo mientras que en el caso de Terk debieron pasar más de dos años para que rindiera cuentas ante la Justicia.

“Es sumamente peligroso”, advirtió una fuente policial a El Patagónico, considerando sus antecedentes de robos armados, portación de arma de fuego, incendio intencional y daños.

Terk ya se había fugado el 4 de enero de 2006 de la alcaidía comodorense, cuando estaba condenado por asaltos armados. Junto a Andrés Almonacid abrieron un boquete en la pared del pabellón 2 con las herramientas que habían robado del taller de carpintería metálica del recinto penitenciario. En el pabellón habían dejado un cubrecama de una plaza y media floreado en el que envolvieron restos de polvo de ladrillo y un guante de cuero. Fue recapturado el 4 de marzo de ese año en Trelew, pero el 18 de octubre de 2006 volvió a dejar en ridículo a la policía de Comodoro al escaparse por el techo de la Seccional Quinta.

Terk mide 1,78 de estatura, es delgado y suele usar cabello rapado, aunque creen que se ha dejado el pelo largo. Entre sus tatuajes tiene una figura de la parca en el antebrazo izquierdo, una sirena y una calavera en la espalda, y una telaraña en la rodilla derecha, en la pierna izquierda y una pistola en su cintura.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico