Separaron a un guardia por su maltrato a los presos por delitos sexuales

Es un inspector de la U-14 de Esquel. Lo denunció un interno. "Son violadores y no tienen derecho a nada", les decía.

Luego del reclamo de un preso de la Unidad Federal Penitenciaria 14 de Esquel, la Cámara de Apelaciones de Comodoro Rivadavia le ordenó al Juzgado Federal de esa ciudad que separe a un guardiacárcel denunciado por maltratar y hostigar a los internos de un pabellón que aloja a condenados por delitos sexuales.

La orden incluye garantizar la seguridad de Víctor Maximiliano Spina, el preso que con un hábeas corpus trasmitió las quejas de la población carcelaria del Pabellón 1 de la Cárcel “Subalcaide Rosario Abel Muñoz”. El acusado es el inspector Gherbi, quien dejará de trabajar en ese sector. El director, el subdirector y el jefe de requisa deberán ocuparse en persona de proteger la integridad psicofísica de Spina mientras siga alojado allí.

Con el hábeas corpus, Spina le pidió al director de la U-14 la adopción “de los medios necesarios para lograr la adecuación del comportamiento del inspector Gherbi a las circunstancias y el ordenamiento legal vigente, con particular atención en el desempeño de sus tareas en el Pabellón 1”.

Hubo una audiencia el 23 de julio de este año. El preso reveló el “maltrato diario verbal y psicológico” que los internos, en su mayoría con causas por delitos contra la integridad sexual, padecían de parte de Gherbi. “Exige respeto cuando él es el provocador de malestar”. Spina consideró que el inspector “no se encuentra apto para el puesto que desempeña –la vigilancia de ese Pabellón– y que su falta de profesionalismo queda al descubierto por las actitudes que evidencia”.

En el turno noche de los fines de semana “se presenta en estado de ebriedad y a la hora del recuento nos patea el baño, corre las cortinas si te estás bañando, entra a los gritos, golpea las rejas y los candados”. Con el clima como excusa, “nos quitó el horario de recreación, siendo que a otros pabellones sí los sacan, lo que perjudica las condiciones de detención y procesos de resocialización” de los alojados.

Antes de la medianoche, “corta los teléfonos sin avisar, dejando preocupada a la familia del otro lado”. En sus guardias la calefacción está rota pero sí funciona en las guardias anteriores y posteriores. “Les dice que si la época fuera otra, cobrarían golpes por ser violadores, ya que no tienen derecho a nada”. Por eso debían “dejar de joder con los horarios y callarse respecto del aire, porque si no todo va a empeorar”.

Un día tenían un partido de fútbol a las 10:30. “No nos sacó sin explicación alguna”, repitiéndoles que “eran violadores y no tenían derecho a nada”. Él decidía los horarios.

El 22 de julio, como otras veces, el inspector se negó a recibirle un hábeas corpus y a llamar al jefe, riéndose en su cara. “Como saben que tengo conocimientos, no me quieren agarrar los reclamos, pero quiero que estas cosas queden asentadas”, dijo el preso. “Gherbi procede así porque son personas tranquilas, se llevan bien entre todos y no ocasionan problemas, a diferencia de los internos de otros pabellones y por eso con estos últimos asume un comportamiento distinto, el problema es con nosotros… la tiene con nosotros”.

Spina remarcó que ese pabellón no genera malestar al SPF. “Parece que a este señor le molesta su tranquilidad y somos muchos los que tenemos quejas contra él, pero muchos a los que les queda poca condena, no van a decir nada”. Pidió una investigación o que al agente lo cambien de pabellón.

Spina tiene 38 años y está alojado desde el 1 de setiembre de 2017 en Esquel. Viene del Complejo Penitenciario Federal II de Marcos Paz. Fue condenado a 10 años de prisión por abuso sexual agravado contra un menor de 18 años. Su condena se cumple en setiembre de 2026 pero puede pedir la libertad condicional en febrero de 2023 y la libertad asistida en diciembre de 2025. Por Estímulo Educativo puede solicitar salidas transitorias en junio de 2021. Spina registra Conducta Ejemplar 10 y Concepto Regular 4, encontrándose en el Período de Socialización.

Los camaristas consideraron que “de tener asidero lo manifestado” por el interno, “debió ser decidido con premura por el juez federal de Esquel”, publicó Diario Jornada.

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