Ser mujer

En su vida particular, Esther es geóloga y nunca se sintió en desigualdad de condiciones en un ámbito como el petrolero donde la mayoría son varones. Y si bien nunca tuvo gente a cargo, trabajó cinco años en el campo y nunca tuvo inconvenientes.

"Yo no soy jefa (todavía). Igual soy una persona con mucho carácter y tal vez por ello nunca me enfrenté con personas que me 'limiten' por el simple hecho de ser mujer o que me digan 'cagate si no te sale'. Desde el inicio en el trabajo me han enseñado todos. Ahora tengo una compañera que es jefa en el campo, y gracias a Dios la mentalidad está cambiando. De hecho si alguien no le gusta nuestra presencia no tiene el coraje para decírnoslo en la cara", apunta.
"Por ahí se piensa que al ser mujer somos más emocionales. Pero por suerte las decisiones que toman las mujeres son muy lógicas y racionales. Respecto al montañismo mis compañeros de trabajo piensan que estoy loca. De hecho me dicen 'estás loca Galle!', porque ese es el apodo que me dicen", sostiene.
Respecto a la mujer en el montañismo, si bien el varón lleva una ventaja física, Esther abre el debate "mentalmente y a la hora de las dificultades y toma de decisiones me parece que las mujeres tenemos un poco más de claridad y seguridad para seguir adelante. A mí me pasó en el último ascenso donde una chica chilena se había reventado las uñas con las botas y continuó".
También coincide que el hombre (en general) cuando tiende a buscar una mujer, busca alguien con las características de su madre. Entonces no busca un par, sino alguien que sustituya la figura materna.
"Yo vengo de una familia donde las mujeres tienen una presencia muy fuerte. Mi madre misma es un ejemplo de ello, porque supo hacer frente a varias eventualidades. Y ella fue mi modelo para mí, para estudiar y decidir de muy joven irme a vivir a otro país".

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico