Siete de cada diez personas desconocen qué es la hipercolesterolemia familiar

Siete de cada diez argentinos no saben qué es la hipercolesterolemia familiar, y algunos creen, erróneamente, que se trata de una enfermedad adquirida y no hereditaria, reveló una encuesta realizada recientemente con motivo del Día Mundial de la patología, que se conmemoró ayer, mientras que a partir de hoy comienza la Semana del Colesterol, que se extenderá hasta el viernes.“La hipercolesterolemia familiar es un desorden genético relativamente frecuente que padece una de cada 500 personas y cuyo diagnóstico es difícil, ya que no presenta síntomas”, explicó Pablo Corral, especialista en Medicina Interna y experto en Lípidos.El también representante de la Red Iberoamericana de Hipercolesterolemia Familiar en Argentina señaló que se caracteriza por la presencia de niveles altos de colesterol LDL (más conocido como ‘colesterol malo’) en sangre, lo que predispone a enfermedades cardiovasculares como el infarto agudo de miocardio, el accidente cerebrovascular y otros problemas circulatorios.“El LDL es la lipoproteína responsable de transportar el colesterol en el torrente sanguíneo desde el hígado hacia las células del organismo para su utilización en diferentes funciones biológicas”, detalló. “En la hipercolesterolemia familiar, derivado de una mutación genética, los receptores hepáticos encargados de regular los niveles de colesterol LDL no funcionan correctamente, por lo que no se logran controlar los niveles normales de ese colesterol en sangre y se acumula de forma anormal en diferentes arterias, como las del corazón y cerebro”, señaló.Y continuó: “así, el exceso determina su depósito en diferentes sectores del organismo, generando enfermedad arterial prematura y predisponiendo a eventos cardiovasculares en edades tempranas, generalmente antes de los 40 años”.“Es importante saber que la prevención de la hipercolesterolemia familiar empieza en la infancia. Si un niño posee valores elevados de colesterol, se debe consultar con un especialista y fomentar el estudio a todo el grupo familiar dado que, al no presentar síntomas, puede que sus padres o hermanos también estén subdiagnosticados”, alertó Corral.En ese sentido, el especialista explicó: “el diagnóstico de la enfermedad es relativamente simple” y destacó la importancia de “contar con un adecuado interrogatorio, examen físico y análisis de laboratorio de rutina”.“Una vida sana acompañada de una dieta balanceada siempre es recomendable, pero en este tipo de pacientes el tratamiento farmacológico es mandatorio y debe realizarse al momento del diagnóstico. Cuando estos pacientes alcanzan niveles deseables de colesterol LDL, su pronóstico cardiovascular mejora en forma notoria”, enfatizó.

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