Bruno Hernández asumió recientemente como secretario de Ordenamiento Territorial del municipio. Antes estuvo al frente de la Subsecretaría de Tierras.
En sus primeras declaraciones públicas, el funcionario comunicó que su primera semana se centró en configurar su equipo y entender las urgencias, especialmente las derivadas de la emergencia sísmica y habitacional que provocó el deslizamiento del Cerro Hermitte.
“Cualquier decisión futura, particularmente en materia habitacional, será el resultado de un trabajo estrictamente interdisciplinario que involucrará a otras secretarías municipales, a la Universidad y al SEGEMAR”, expresó.
Hernández insistió en que su prioridad es resolver las emergencias habitacionales derivadas de los recientes desastres. En ese marco, subrayó que su secretaría provee suelo, no viviendas, y que las soluciones deben adaptarse a los distintos marcos legales de las zonas afectadas (como Sismográfica, donde la tierra es pública sin mensura).
En diálogo con Radiocracia, Hernández puso en relieve la falta de intervención del Estado Nacional, lo que dificulta la celeridad, y explicó por qué no se publicitan números cerrados sobre la demanda de terrenos: la crisis económica ha disparado la necesidad, haciendo que los registros sean inestables.
Tras destacar que el trabajo preventivo ya había identificado las necesidades en zonas de riesgo, citó un censo realizado entre octubre y enero que documentó exhaustivamente a los habitantes de Sismográfica (559 personas cuantificadas), incluyendo datos sobre ingresos y condiciones de vulnerabilidad. No obstante, advirtió que las soluciones no son universales debido a las particularidades jurídicas de cada sector.
“Nos encontramos, por ejemplo, en Sismográfica, con que es tierra pública sin mensura. Sin embargo, en la parte de Los Tilos, El Marquesado, e incluso en Médanos, nos encontramos con otro régimen jurídico completamente diferente. Eso hace que las decisiones, o que la decisión que se tome, no sea única”, indicó.
Finalmente, el secretario reveló la complejidad del trabajo diario, mencionando que mensualmente se recuperan entre 15 y 20 lotes de personas que no construyeron durante años, pero que incluso estos vuelven a quedar estancados por la actual situación económica, donde la gente prioriza “llegar a fin de mes para comer”, antes que construir.