Las dificultades con el nuevo esquema de transporte público continuaron durante este lunes en distintos puntos de Comodoro Rivadavia. A los cuestionamientos que ya se habían registrado durante la primera semana se sumaron nuevos testimonios de usuarios de El Patagónico que describieron esperas prolongadas, colectivos que circulan completos, falta de información y recorridos que consideran alejados de sus necesidades cotidianas.
Uno de los reclamos se concentró en las líneas 3 y 4. Mónica relató que permaneció más de una hora esperando la línea 3 y que, cuando finalmente llegó una unidad, estaba completa y no pudo subir. Una situación similar describió Graciela, quien contó que esperó cerca de una hora en Roca y Kennedy para tomar la 3 o la 4. Finalmente pudo abordar una 4, mientras que la 3 no apareció durante el tiempo que permaneció en el lugar.
Otro testimonio -de un usuario que se identificó como Christian- señaló que alrededor de las 13.30 esperaba en Rivadavia, frente a la Rural, cuando pasó una línea 3 con una importante cantidad de pasajeros y no se detuvo. Según relató, debió esperar más de una hora por la siguiente unidad mientras permanecía en la parada junto a su hijo.
FRECUENCIAS Y NULA INFORMACION
Las frecuencias también aparecen entre los principales cuestionamientos. Alba aseguró que durante este lunes las líneas 3 y 5 pasaron con una frecuencia de aproximadamente media hora. Otras personas mencionaron esperas superiores a los 30 minutos y la necesidad de recurrir a taxis ante la falta de certezas sobre cuándo llegaría el próximo colectivo.
El problema también alcanzó a otros sectores de la ciudad. Una vecina identificada como Sol sostuvo que en barrio Próspero Palazzo no cuenta con servicio de transporte durante una franja que, según su testimonio, va desde las 5 hasta las 7.30, situación que afecta especialmente a quienes deben trasladarse temprano hacia sus trabajos.
Nora, por su parte, relató que tuvo que esperar una hora para regresar a su casa y reclamó el retorno de los recorridos que realizaba la anterior empresa.
RECORRIDOS DIFUSOS
La modificación de los recorridos volvió a ser uno de los puntos más repetidos en los comentarios. Varios usuarios pidieron recuperar los trayectos anteriores y cuestionaron que sectores como el barrio San Martín hayan quedado con dificultades de conexión.
Angélica planteó que los recorridos deberían llegar hasta ese barrio y señaló además la necesidad de contar con más choferes.
La falta de información sigue siendo otro de los obstáculos. Sharon relató que esperó una hora un colectivo y remarcó que la aplicación tampoco funcionaba. Otros usuarios reclamaron que las garitas tengan información visible sobre los recorridos para evitar que los pasajeros deban consultar permanentemente qué unidad deben tomar.
En ese sentido, algunos testimonios apuntaron a una dificultad particular: conocer el número de la línea ya no alcanza para saber con claridad hacia dónde se dirige. Claudia resumió esa confusión al señalar que los usuarios deben intentar adivinar qué colectivo los lleva a cada destino.
UNA CUESTION ECONOMICA
El boleto combinado también volvió a aparecer entre los reclamos. Andrea preguntó qué ocurrió con el sistema de combinación y sostuvo que, al trasladarse entre zona norte y zona sur, ahora se cobra un segundo boleto. También señaló que en los movimientos de la tarjeta SUBE figura solamente una de las líneas utilizadas. Se trata de una cuestión que varios pasajeros relacionaron directamente con el nuevo esquema de recorridos y la necesidad de realizar transbordos.
El impacto económico de esos cambios fue mencionado por distintos usuarios. Natalia sostuvo que Solbus "triplica los gastos" para los pasajeros, mientras que Alejandro cuestionó la necesidad de realizar transbordos y el mayor desembolso que implican para quienes antes podían completar el recorrido con una sola línea.
Entre los testimonios se destaca además el de María Del Carmen, de 71 años, quien cuestionó los nuevos recorridos y horarios y explicó que debe bajar en 25 de Mayo para luego caminar hasta el Centro Cultural todas las mañanas.
Su experiencia vuelve a poner en primer plano el impacto que tienen las modificaciones sobre los adultos mayores y entre quienes necesitan acceder a determinados lugares de la ciudad.