Sueños de pibes

Lo soñó el entrenador y varios de sus jugadores, incluido el autor del gol que hizo posible la gloriosa conquista: Independiente dio la talla en todos los indicadores y en el crepitante Maracaná de Río de Janeiro se quedó con la Copa Sudamericana.

Flamengo fue un buen equipo, batallador y dueño de varios jugadores de calidad, pero Independiente fue mejor y de ahí el acto de justicia emanado del triunfo en Avellaneda y del empate de anteanoche en tierras cariocas.

El llamado “Rey de Copas” ya había ganado la Sudamericana en 2010, de la mano de Antonio Mohamed y al cabo de una serie de penales versus otro rival brasileño, Goiás, pero aunque cada logro es sustantivo y tiene entidad en sí mismo, esta vez hubo un admirable cartón lleno.

Un marco multitudinario y hostil en un escenario legendario, el poderío del rival, la vicisitud de ir en desventaja y la cantidad de recursos expresados para coronar, suponen un canto a la virtud.

Independiente resultó un enorme campeón porque supo llenar los casilleros que más cuentan: sistema, juego, oficio, jerarquía y ese plus de corazón que demanda un partido de pierde/paga.

La estructura colectiva sostuvo el uno por uno y el uno por uno sostuvo la estructura colectiva, con unos cuantos nombres propios en alto nivel: entre varios, el arquero Martín Campaña, Maximiliano Meza, Emmanuel Gigliotti y Ezequiel Barco.

Barco merece un párrafo aparte: el muchachito nacido en Villa Gobernador Gálvez hace 18 años se recibió de crack por su coraje para pedir la pelota y generar desequilibrio en cada gambeta y por si fuera poco asumió la responsabilidad de ejecutar un penal ante 70 mil personas cuya enorme mayoría invocaban a sus dioses para que lo fallara.

Cumplió un sueño, Barco, al parecer con un pie en el Atlanta United de los Estados Unidos, y cumplió su sueño Ariel Holan, el ex director técnico de hóckey que décadas y décadas atesoró la ilusión de trabajar en el fútbol y dirigir el plantel de Independiente.

“No quiero despertar, es muy fuerte”, declaró el DT, entre lágrimas.

Así las cosas, Independiente obtuvo su competencia internacional número 17 y junto con Boca Juniors es uno de los clubes argentinos que ha ganado la Copa Sudamericana en dos oportunidades.

También la han ganado San Lorenzo, Lanús y River en una ocasión, mientras que Estudiantes de La Plata, Tigre y Huracán llegaron a la final.

Como premio añadido, el Rojo de Avellaneda se hizo acreedor del derecho de ir por la Recopa Sudamericana ante Gremio de Porto Alegre y por la Suruga Bank con Cerezo Osaka.

Fuente:

Notas Relacionadas

Las Más Leídas del Patagónico