Tomás Schinelli y el dragón de Trevelin

Tiene 40 años, nació en Buenos Aires, es ingeniero forestal de profesión, vive en la Cordillera desde los 18 años, su pasión es la herrería, sus obras estuvieron en el Louvre y acaba de concluir el dragón que le da carácter a la Oficina de Turismo de Trevelin.

Como cada fin de semana, la plaza de Trevelin congrega a las familias locales y también a grupos de turistas. Cada cual con su termo, con reposeras, bicicletas, skates, carritos de bebés y pelotas, todos se prestan a disfrutar de los días que ya regala la primavera.

La feria de artesanos está presente como todos los domingos junto con los carritos gastronómicos y la música que siempre acompaña las tardes son atractivos que les dan un toque especial a los fines de semana.

Pero este domingo, en vísperas del Día Mundial del Turismo, quienes llegaron hasta el lugar tuvieron una sorpresa especial al descubrir un gran dragón de hierro trepado al techo de la Oficina de Turismo.

Para su inauguración, hubo danzas celtas, música galesa, danzas chilenas y un final en que bailarines presentaron una coreografía que finalizó con el dragón lanzando fuego por su boca, generando una ovación de los presentes.

El dragón repitió su ritual varias veces, lo que fue capturado por las cámaras de centenares de celulares, imágenes que inundaron las redes sociales rápidamente. Esto ocurrirá cada día, a las 20 y 22 horas, durante la temporada alta y los fines de semana en temporada baja.

El dragón es la nueva obra del artista local Tomás Schinelli, quien años atrás se dio a conocer cuando le regaló a Trevelin una escultura del dragón de la bandera galesa llamado DdraigGoch o Dragón Rojo, donde todos los que visitaban la localidad se retrataban junto a la escultura que estuvo hasta hace poco en la plaza y que hoy se encuentra en el Museo del Molino.

INGENIERON CON MIRADA DE ARTISTA

Tomás Schinelli es ingeniero forestal de profesión y se mudó a los 18 años a Esquel, donde tuvo su formación académica. En el año 2004 se trasladó a Trevelin y, mientras construía su casa, hace unos 10 años atrás, sintió la necesidad de diseñar algunas piezas en hierro para decorarla, es ahí donde comenzó a generar objetos y piezas en metal.

De todas formas, el artista considera como su primer “trabajo en serio” la representación que realizó del dragón de la bandera de Gales que fue colocado en la entrada del pueblo, frente a la Oficina de Turismo.

“Sin dudas el primer dragón, el que está ahora en el museo, fue lo primero en serio que hice y el que generó todo lo que siguió”, asegura el escultor. A partir de ese trabajo y de su exposición en el corazón del pueblo, comenzaron a surgir pedidos de esculturas de diferentes lugares, fue convocado para diversas exposiciones e incluso participó de la feria Artshopping de París, que se realizó en el Louvre.

“Formé parte de un grupo de artistas argentinos que pudimos exponer en Francia en el 2019, es una exposición de una dimensión impresionante en la que participa muchísima gente, me sorprendió gratamente la buena crítica que recibí por parte de otros artistas, de diferentes lugares del mundo, que se vieron impactados con mis trabajos”, expresa Schinelli.

Los trabajos del artista llegaron también a varias localidades de Chubut, como la mano sosteniendo una flecha ubicada en Los Altares; y a distintas provincias como Buenos Aires o Neuquén. “Mis expectativas, y a lo que aspiro como escultor,es que mi obra trascienda Trevelin y poder hacer piezas cada vez más grandes”, sostiene.

Sus obras se pueden ver online en la página www.schinelliart.com o en las redes sociales Facebook e Instagram #tomasschinelli.

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