“Nadie nos ofrece una respuesta clara, solo excusas recurrentes: falta una firma, un documento o la promesa de que ya va a salir y mientras tanto, nuestras familias dependen de un ingreso que no llega” ponen de manifiesto.
Detallan además que “con sueldos que oscilan entre 400 y los 500 mil pesos no podemos cubrir lo más elemental: luz, gas, alquiler y comida. Cada día que pasa se traduce en angustia, desesperación e impotencia”.
“Como trabajadores –agregan-, siempre hemos privilegiado el diálogo. Hemos hecho todo lo posible por llegar a instancias de solución, pero cada reunión termina en promesas incumplidas. Lo que hoy exigimos ya fue acordado y firmado en un acta en el Ministerio de Trabajo el pasado 10 de octubre, con la presencia del sr. Intendente Pablo Carrizo y del sr. Javier Aravena, en representación del Ministerio de Trabajo de la Provincia”
Más adelante dejan constancia que “no somos responsables del deterioro de la Fundación” y de la perdida de maquinarias importantes para su actividad laboral, por lo cual le piden a autoridades municipales y provinciales que se organicen dado que “las consecuencias de malas decisiones recaen sobre nosotros y nuestras familias”.
“A pesar de todo, seguimos dispuestos a trabajar y producir. Contamos con sectores que podrían funcionar muy bien para la ciudad y la provincia, pero necesitamos el apoyo y la inversión prometidos. No podemos sostener la Fundación solos, sin herramientas, sin insumos y sin un salario digno”, puntualizan.
Finalmente le requieran de manera urgente la intervención del gobernador Claudio Vidal y que el mismo cumpla su palabra de acercarse a los sectores laborales. “No pedimos privilegios, subsidios, ni nada extraordinario, solo exigimos trabajo, respeto y que se cumpla con lo prometido”, concluyen.