Tres listas buscarán quedarse con la conducción del SOEM

El gremio que nuclea a los trabajadores municipales tendrá elecciones el 5 de mayo en medio de denuncias sobre falta de balances.

El Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM) de Comodoro Rivadavia finalmente renovará sus autoridades el jueves 5 de mayo. Es una de las elecciones más esperadas por los trabajadores teniendo en cuenta que el actual secretario general David González ha continuado, con mandato vencido, al frente del gremio, pese a las diferentes denuncias que hay en su contra, una de ellas tiene que ver con el incumplimiento de sus funciones como defensor de los Adultos Mayores de Chubut.

En total son 1.181 afiliados que están habilitados para expresar su voluntad frente a las urnas en el Centro de Información Pública (CIP), de 8 a 18, donde podrán elegir entre tres listas: Blanca (liderada por Mabel Provoste, pero que estará secundada por González), Celeste y Blanca (presidida por Omar Unquén) y Violeta (encabezada por Fabiana Montenegro).

La Junta Electoral está conformada por Juan Carlos Burgueño como presidente, Daniel Antilef como secretario titular y Jorge Coiguin como secretario suplente.

DENUNCIAS Y FALTA DE BALANCES

La renovación de la cúpula del SOEM es una vieja deuda que tienen los trabajadores municipales. Pese a que se esperaba que se habiliten más lugares para votar, las autoridades esperan que la jornada se desarrolle con tranquilidad debido a la tensión que existió en las últimas asambleas donde el descontento con David González quedó expuesto.

Uno de las preocupaciones que tienen los empleados estatales es la falta de afiliación que hubo en el SOEM. “Estimamos que deben existir más de 500 personas, en planta permanente, que han ingresado hace cinco años y que no los han dejado afiliar”, explicaron trabajadores a El Patagónico.

Otra de las denuncias que realizan los empleados son las amenazas que sufren con respecto a los préstamos que realiza el sindicato. “Hay compañeros que tienen miedo de votar a las otras listas porque los amenazan con contarles las líneas de crédito y muchos de ellos usan ese préstamo para poder llegar a fin de mes”, subrayaron.

Según los trabajadores, ese miedo se ve reflejado en la decisión de no participar en las asambleas o, simplemente, pedir que no saquen fotos para luego no ser “escrachados”.

A todo esto, se suma la falta de las presentaciones del balance desde hace seis años. En la asamblea realizada antes de fin de año en el Gimnasio Municipal 1, cuando los trabajadores consiguieron un bono de fin de año por 50 mil pesos, surgió que “no sabemos qué plata hay, no sabemos qué se hizo con la plata, dicen que hay cinco plazos fijos. Se dijeron muchas cosas, pero no hay papeles de nada”, destacaron.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico