La pesada estructura metálica de unos 500 kilos (foto de archivo) se habría caído cuando se cortó o se desató el cabo que la sujetaba de una grúa. De acuerdo con las primeras versiones, a las que accedió El Patagónico, el estibador estaba esperando que descendiera lentamente para acomodarla en el sitio correcto.
Según lo que informaron sus hijos y otros familiares (foto), Gutiérrez sufrió traumatismo de cráneo, torax y de otras partes del cuerpo y tuvo que ser trasladado en un vehículo particular, por otros compañeros, hasta el hospital. Cuestionaron que nadie atendía los llamados telefónicos que se hicieron a la guardia del nosocomio para requerir la urgente presencia de una ambulancia.
Luego, en el centro asistencial, habría sufrido tres paros cardíacos y avanzada la tarde de este viernes continuaba en riesgo vital debido a la gravedad del cuadro clínico
Al momento de ocurrir el accidente, alrededor de las 23:30 del jueves, el estibador que desde hace 20 años cumple con esa actividad, había terminado de descargar cajones de merluza y también estaba acompañado por uno de sus hijos, Marcos, quien desempeña la misma tarea.
Marcos comentó al portal digital El Caletense: “mi papá estaba descargando el barco que se llama Jorge Andrés y se rompió un cabo que sostiene la tapa de unos 500 kilos. No sé si más también, es muy pesada y mi papá quedó debajo, aprisionado”.
“Le aplastó el cráneo, el cuerpo, su brazo derecho quedó en el filo de la tapa también y se lo quebró. Está muy mal. El parte médico que nos dieron es que está luchando por su vida en terapia, en coma y nos dijeron que tiene más chance de fallecer que de vivir”, expresó el angustiado joven.
El buque de referencia pertenece a la empresa Vepez y sus directivos se habrían puesto a disposición de la familia. Mientras tanto, volvieron a aflorar críticas en torno a las medidas de seguridad portuaria, incluyendo la falta de una ambulancia de manera permanente.