María Esther es la abuela que la semana pasada ayudó al jefe de la Brigada de Investigaciones, Fabián Millatruz, a recuperar a la beba arrebatada a punta de pistola en una vivienda de Kilómetro 8 cuando se encontraba bajo la guarda de una "familia del corazón".
Ayer, la abuela apeló a El Patagónico con la foto de otro nieto de 6 años al que quiere ver. Se llama Tobías y es hijo de su hija mayor, de 20 años, que ahora vive en Rawson luego de que el 18 de junio del año pasado el Juzgado N° 1 de Familia le quitara la guarda a raíz de una medida de protección iniciada por la Asesoría de Familia e Incapaces. Fue a partir de una denuncia en la que se exponían los golpes que la joven le daba al niño.
LA OTRA HIJA
María Esther se hizo conocida públicamente la semana pasada porque ayudó a entregar a la hija con su nieta de seis meses que la policía buscaba intensamente luego de que la beba fuese arrebatada por un joven armado a una familia sustituta.
Ahora la mujer busca a su otro nieto que para ella "está desaparecido", aunque la Justicia le dijo que se encuentra bajo el resguardo de otra familia del corazón.
"A ella (a su hija mayor de 20 años) se lo sacaron al nene porque un día le pegó en el hospital. Se fueron a hacer un estudio de corazón y le pegó al nene. Una señora sacó foto y a los dos días fue la policía a mi casa con la jueza a buscar al nene. Mi hija lo trajo al Tribunal", contó María, de la que no se publica el apellido para no identificar a los menores de edad.
"De esa vez lo tuvo una familia del corazón y lo podíamos ver en el Servicio de Protección. El nene nos veía y nos contaba que estaba re bien, la chica nos contaba por teléfono, nos trataba re bien. A los tres meses se lo sacaron a la chica y se lo dieron a un tal T... En una hoja del expediente dice que él golpeaba al nene; catorce veces se arrodillaba en el piso y le pedía perdón; no lo bañaban; no comía bien; se mordía un dedo; no vaya a ser que le hicieran otra cosa. A mí jamás me dejan verlo; quiero saber dónde está mi nieto", reclama la abuela.
"Ahora el nene dicen que lo tiene una familia del corazón. Hasta el día de hoy no lo puedo ver. Yo quiero saber en qué estado quedó mi nieto, y si una familia lo adoptó, lo quiero ver, no me lo voy a robar. La jueza (de Familia, María) Nieto no me lo quiere dar. No sé por qué porque vivo en dos piecitas" dijo la mujer.
"MIS HIJAS SE PROSTITUYEN"
"Resulta que ahora a mi hija menor le hicieron lo mismo, le fueron y le sacaron la nena de mi casa, mi hija a la semana fue y se robó la nena en una casa de Kilómetro 8, acusan a mi hijo y él dice que no tiene nada que ver. Yo no sé cómo fue la cosa. Ella pensó que le iba a pasar lo mismo con mi otro nieto", argumenta la mujer que solo busca tomar contacto con su nieto, aunque sea a través de un dispositivo de seguridad con la "familia del corazón" presente.
"Mis hijas se prostituyen, pero yo no tengo nada que ver. Eran menores y se prostituían a escondidas mías. Yo sé que hay una persona que las está mandando, o un novio que ellas tenían, porque yo jamás les permitiría hacer eso a mis hijas", aseguró María.
Sobre los padres de los chicos, contó que el del mayor está en Misiones "y se lavó las manos", mientras el de la beba arrebatada "es un remisero que jamás se hizo cargo de la nena".