Una Cristina distendida habló de Néstor, el feminismo y su infancia

La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner se mostró distendida en una charla con Elizabeth "La Negra" Vernaci y contó anécdotas de su vida, además de tocar temas actuales del país y el mundo.

En el marco de la campaña electoral, la expresidenta y candidata a senadora por la provincia de Buenos Aires de Unidad Ciudadana, Cristina Fernández de Kirchner, se sometió a una entrevista de Elizabeth “La Negra” Vernaci, donde reveló datos de su vida privada. “Desde que pasó lo de Néstor vivo la vida de otra manera”, confesó Cristina en referencia a la muerte del expresidente Néstor Kirchner. “Estaba muy enojada, pero entendí que la vida sigue”, recordó.

Durante la entrevista, Cristina rememoró sus años junto a su exmarido, el nacimiento de sus hijos y la relación con sus padres. “El piropo más lindo que me decía Néstor era 'de lo único que no me aburrí en la vida es de vos´”, contó.

“No éramos cariñosos, pero nos gustaba estar siempre juntos. Éramos de sentarnos a mirar televisión y siempre almorzábamos y cenábamos juntos”, reveló la candidata a senadora por Unidad Ciudadana. Asimismo, aseguró que el nacimiento de Florencia rejuveneció a la pareja porque “no la esperaban”. “Cuando mejor me sentí fue entre los 40 y 50 años”, añadió.

Cristina también habló de política y contó que su abuelo fue quien la acercó al peronismo: “él tenía libros del peronismo y yo los leía”, señaló. Sobre su infancia, reconoció que en el colegio era “muy traga” al punto que siempre “quería taparle la boca” a sus compañeros. “Siempre fui de estudiar mucho”, afirmó.

Consultada por sus padres, la expresidenta dijo que su papá era “muy gorilón con los negros y los sindicatos. Mi viejo no podía creer cuando lo lleve a Néstor a casa. Néstor tenía una campera verde de los 70, el pelo largo y anteojos. Mi papá cuando lo vio dijo ´este parece un guerrillero que bajó del monte´”, contó entre risas.

En otro orden, habló del feminismo y dijo que su hija Florencia le “abrió la cabeza”. “Ella es terrible discutiendo, argumentadora y me enseñó un montón de cosas”, admitió. “Las mujeres no tienen que subordinarse. Si somos el 50 por ciento, por qué ganamos menos”, se preguntó. Además, reconoció que muchos no la querían como presidenta por ser mujer.

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