Una década al margen de la ley

César Alejandro "Chatrán" Hernández ha sido denunciado por acciones que van de irse de hoteles sin pagar, hasta participar como cómplice en un violento robo que terminó con un comerciante gravemente herido.

Su primera aparición pública la hizo sin que nadie se la pidiera. El llamó a una radio de Comodoro en 2011 para defender “su buen nombre y honor” porque lo denunciaban desde un hotel de República Dominicana por haberse ido sin pagar. La historia de César Alejandro “Chatrán” Hernández (43) tiene estrecha relación con inmigrantes femeninas de ese país centroamericano.

En 2016 cuando lo buscaban por reiteradas estafas con la compraventa de autos y el manejo de una red de prostitución. Lo encontraron en Puerto Madryn, en un departamento de un quinto piso desde donde amenazó con arrojarse si la policía ingresaba. Finalmente, se entregó. Ya tenía una larga lista de estafas y delitos. Y desde entonces no se detuvo.

“Chatrán” Hernández se fue convirtiendo en el estafador más famoso y más buscado de Chubut y la Patagonia. Cayó varias veces y varias veces se escapó. O desapareció cuando gozaba de salidas transitorias. Ese había sido su último engaño en la ciudad de Sarmiento.

La justicia de Chubut ordenó su captura nacional e internacional. Pero “Chatrán” no se había ido muy lejos. Cayó una vez más, ahora en una casa de la ciudad santacruceña de Caleta Olivia, apenas a 100 kilómetros de su lugar de residencia habitual: Comodoro Rivadavia.

Las investigaciones se iniciaron semanas antes a través de un exhorto enviado por la justicia de Rawson, debido a que la División de Investigaciones de la capital de Chubut pidió la colaboración de sus pares de Santa Cruz para dar con el paradero del estafador. Luego de unos días, el juez Leonardo Cheuqueman firmó dos órdenes de allanamiento en Caleta Olivia, donde se presumía estaba Hernández. Los policías llegaron a una casa ubicada en el barrio 132 viviendas en calle Las Margaritas y a otra en calle Bernardino del Hoyo al 1200.

“CHULO”

A "Chatrán" también se lo conoce como "Chulo" y en aquella ocasión le secuestraron 11 teléfonos celulares, tablets, computadoras notebook, play Station 4, dinero en efectivo, documentación importante para las investigaciones de los casos en los que está involucrado y dispositivos de almacenamiento de información.

De acuerdo a lo informado, la justicia de Rawson dispuso que “Chatrán” Hernández fije domicilio y quede a disposición de la justicia chubutense.

La larga lista incluye estafas y delitos de Hernández en Trelew, Rawson, Comodoro Rivadavia y Esquel en la modalidad de ventas por internet, productos que vendía y nunca entregaba. Su vida es la de un gran simulador. Disfruta de vehículos de alta gama, propiedades y suele gastar mucho dinero en los locales nocturnos de Comodoro Rivadavia.

Tiene además por costumbre adueñarse de aquello que no le pertenecía y engañar tras una fachada de hombre de negocios. Y hasta se ha dado el lujo de burlarse en la cara de cierto periodismo desinformado, como cuando luego del temporal de 2017 organizaba campañas solidarias en compañía de mujeres dominicanas y llegó a salir en la tapa del diario Crónica.

EN LA JUSTICIA

“Chatrán” ha estado preso en más de una oportunidad, pero nunca por mucho tiempo, ni siquiera cuando se lo condenó por ser el chofer de una banda que asaltó una ferretería del barrio Pueyrredón.

En 2013 fue condenado a tres años de prisión efectiva por el robo agravado de ese comercio, ocurrido el 8 de febrero de ese año, y en el que el comerciante resultó gravemente herido. Esa tarde manejaba una Ford Ranger, en la que también iban sus dos cómplices. Ambos morirían más tarde. Ángel Mirol, en el incendio de la Seccional Sexta, y Víctor Timoteo Ruiz, apuñalado por otro preso de la Alcaidía. Los dos en Comodoro Rivadavia.

Pese a su vida en la clandestinidad, a Hernández lo pudo el cholulismo y empezó a mostrarse en las redes sociales con personajes conocidos de la noche patagónica, e incluso con algunos a nivel nacional. Su historia se seguiría escribiendo con las estafas y entrando y saliendo de las comisarías, arreglando sus condenas con juicios abreviados, siempre bajo la defensa de conocidos abogados.

En una de las tantas entradas a las prisiones sureñas fue atacado por tres presos con los que, en aquel momento, compartía celda en la Seccional Cuarta de Comodoro Rivadavia. Fue en 2017. En medio de la golpiza, el condenado por estafas reiteradas recibió varios puntazos en piernas, brazos y rostro. La policía secuestró un hierro de construcción con punta, además de un teléfono celular.

"Chatrán" fue hospitalizado y una vez que le realizaron los estudios pertinentes y las curaciones que necesitaba, fue trasladado a la Seccional Sexta para que continuara cumpliendo su condena. También apareció desde un calabozo bailando cumbia tras haber recibido una paliza de parte de otros internos. Subió a las redes sociales un video que no tardó en viralizarse.

En ese ir y venir de aventuras carcelarias y en la continuidad de sus estafas, “Chatrán” fue detenido en 2019 otra vez por delitos relacionados con su especialidad. Fue trasladado a Sarmiento donde al poco tiempo consiguió salidas transitorias. De una de ellas, nunca regresó.

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