Una jueza de Familia anuló la elección de abanderados en una escuela de Rada Tilly

La Justicia anuló la elección de abanderado y escoltas en la Escuela 217 de Rada Tilly por considerar que no se escuchó a los alumnos. Supervisión había descartado la primera elección de los docentes y seleccionó un nuevo cuadro de honor, sin pedir opinión a los jóvenes. Se aconsejó a los profesores que aprendan a dialogar con los alumnos.

La jueza de Familia de Comodoro Rivadavia, María Marta Nieto, determinó que un niño de once años llamado Matías, de la Escuela 217 de Rada Tilly, vuelva a ser abanderado después de que se viera involucrado en forma involuntaria en un litigio judicial. Es que el pequeño había seleccionado, pero por la queja de los padres de otra joven, fue desplazado.

Según informó Jornada, el 11 de diciembre de 2017, siete estudiantes de quinto año de la Escuela 217 “Ciudad de Rada Tilly”, fueron designados abanderados y escoltas de la Bandera Nacional y Provincial. Los votó el equipo docente. El traspaso fue el 15 de diciembre de los alumnos salientes a los designados para 2018.

Sin embargo, los padres de una estudiante de quinto grado pedían revisar la decisión porque se había elegido a los niños con “fundamentos poco sólidos que no se condicen con el desempeño académico, ya que su hija también era merecedora de ser considerada, pero había sido desechada sin más”. Se hizo otra votación que terminó igual.

Disconformes, los padres del reclamo solicitaron una nueva revisión ante la Supervisión de Escuelas, que dictó las disposiciones 81 y 83 para revisar todo el procedimiento y designar una comisión ad hoc con docentes de otras escuelas para una nueva selección.

“La simpatía que algunos niños generan en los docentes tiene un efecto a la hora de decidir y muchas veces puede ocurrir que la elección que haga el docente no sea del todo objetiva, como debiera. Esto ocurre cuando justamente un grupo de docentes permanece todo el ciclo lectivo con el grupo de alumnos con los cuales desarrolla ciertas afinidades”, justificaron.

La Comisión concluyó que la primera elección de los docentes de la Escuela, Matías incluido, “había sido defectuosa y arbitraria, por lo que adopta medidas para refrendar los errores haciendo un somero cambio de cargos en la designación de abanderados y escoltas”. Pero nunca explicó las presuntas irregularidades.

SIN FUNDAMENTOS

Ni la Comisión ni la Supervisión de Escuelas pidió la opinión de los alumnos desplazados ni de los nuevos elegidos para el cuadro de honor. Lo curioso es que pese a la queja de los padres de la chica, este año igual la bandera la portaron los alumnos que habían sido elegidos la primera vez, sin ninguna disposición que avale la decisión de mantenerlos.

La designación de abanderados y escoltas es facultad de los docentes. No puede hacerlo ni Supervisión y menos ninguna Comisión.

En este marco, la jueza decidió entrevistarse con Matías y sostuvo: “no tomaron contacto personal con los alumnos, ni se entrevistaron ni se recabó su opinión con el trámite que los involucraba personalmente”. Por lo que consideró que ambas disposiciones de Supervisión son nulas porque violaron el derecho de los niños.

Así, la magistrada hizo lugar al amparo, anuló el procedimiento, dejó firme la elección original y le recomendó al Poder Ejecutivo que capacite a todos los docentes de la villa balnearia, de Comodoro Rivadavia y de Supervisión de Escuelas, para que pongan en práctica el derecho de escucha de niños, niñas y adolescentes. Es que nunca nadie se interesó por la opinión del joven.

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