Una mujer fue condenada a 4 años de prisión por transporte de drogas

Una mujer oriunda de Formosa, detenida en febrero de 2017 en el ingreso norte de Comodoro Rivadavia, con dos kilos y medio de cocaína fraccionada en paquetes, a bordo de un colectivo de larga distancia, fue condenada por el juez federal Enrique Guanziroli a cuatro años de prisión por transporte de estupefacientes.

Romina Gisela Cuevas fue sorprendida el 16 de febrero de 2017 en el Módulo Norte de Comodoro Rivadavia transportando dos kilos y medio de cocaína, con una pureza del 69 por ciento. Por ese delito el juez federal Enrique Guanziroli la condenó a cuatro años de prisión por transporte de estupefacientes.

La causa se inició el día de la detención sobre la ruta Nacional Nº 3 en el kilómetro 1.812, en el ingreso norte de esta ciudad, durante un procedimiento de control de rutina al ómnibus 5504 de la empresa Don Otto. Cuevas manifestó nerviosismo frente al agente cuando le solicitó el DNI y dijo: “ya sabés lo que estoy llevando”.

Entonces cuando se la hizo descender, en la requisa la mujer exhibió espontáneamente dos paquetes rectangulares, dos tarjetas sim y un teléfono celular “Samsung”. Los paquetes con sustancia blanca dieron positivo en cocaína. En suma se trataba de 2.530,59 gramos de cocaína de 69% de pureza.

Cuevas se negó a prestar declaración indagatoria y se ordenó su procesamiento por transporte de estupefacientes en infracción el artículo 5 inciso c) de la Ley 23.737. Así, el fiscal federal Norberto Bellver requirió la elevación a juicio por ese delito, medida que fue avalada por la jueza federal de instrucción Eva Parcio de Seleme.

El juez Guanziroli, a cargo del juicio, sostuvo durante el mismo: “Cuevas tenía pleno conocimiento de la naturaleza prohibida del producto que llevaba consigo, lo trasladó oculto entre sus prendas, acompañado de sustancias cuyo hedor, disimulaba el característico del tóxico, en un colectivo público que la traía desde Buenos Aires a otra ciudad distante, Comodoro Rivadavia en la Patagonia, miles de kilómetros por una ruta nacional, con esa importante cantidad de estupefacientes ilegales a su disponibilidad inmediata, que no le privó de ejecutar cuando quisiera cualquier acción con ellos exponiéndolos a que trascendieran a terceros, con mayores perjuicios al bien jurídico”.

CONSECUENCIAS SOCIALES

El juez tuvo en cuenta como agravantes las condiciones en que desarrolló su acción punible y la prolongada exposición consigo del tóxico en la vía pública, por diferentes jurisdicciones y largo tiempo, su cantidad, valor y calidad. Mientras que como atenuantes, ponderó su personalidad, edad, instrucción, condiciones de cierta vulnerabilidad y ausencia de antecedentes penales desfavorables computables e informes glosados.

“Y no desconozco la tensión concentrada en el aspecto penal de la toxicomanía en nuestro país y en la región, la idea básica que afirma la seriedad del problema y la importancia de sus consecuencias individuales, familiares y sociales y que el transporte de las sustancias prohibidas a estas zonas, ingresando sin pausa importantes partidas nocivas, para mantener en el vicio y en el delito a segmentos usualmente más vulnerables de las comunidades aquí asentadas, de ciudades aisladas, alejadas de centros de producción, acrecienta la gravedad objetiva del ilícito”, expuso Guanziroli que condenó a Cuevas como autora responsable de transporte de estupefacientes prohibidos, a cuatro años de prisión, multa, accesorias legales y costas.

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