Una multitud de mujeres se sumó a la marcha por el 8M

Por un lapso de dos horas la marcha de mujeres paralizó el centro de la ciudad. En su recorrido hubo cantos, bengalas, corridas, aplausos y bocinazos. La jornada que comenzó con una feria de mujeres de la economía popular llenó la tarde de color.

El 8M en Comodoro Rivadavia contó con el acompañamiento de buen tiempo, ni una brisa se movió en la tarde y la feria de ropa, libros, tinturas, pañuelos, artesanías y alimentos fue un éxito. Decenas de mujeres que se ganan la vida con la venta de productos fueron protagonistas en una jornada que comenzó a las 14 horas.

A partir de las 16 horas se abrió el micrófono con encendidos discursos en contra del ajuste, miembros de la CTA, la CCC, el PSTU, el MTE y la Rama Femenina del PJ expresaron su rechazo a las políticas nacionales y hubo un pedido unánime de emergencia nacional en violencia de género. El repudio al avance de los femicidios fue otro punto en común.

La crítica más fuerte a la justicia estuvo en la voz de una madre separada de su hijo después de que este sufriera un brutal abuso sexual perpetrado por un conocido de la familia. “Solo hay justicia para el abusador yo no pude volver a ver mi hijo”, denunció.

Las socorristas también tuvieron su espacio, al igual que otras disidencias que se expresaron en contra de la presencia de hombres entre la multitud. “Lo pedimos en la asamblea, expresamos que no nos sentíamos cómodas, muchos de los que hoy dicen acompañar el movimiento son violentos y no los queremos acá”, expresaron.

Pasadas las 18 horas, una columna de más de dos cuadras recorrió el centro de la ciudad, el trayecto que se inició por San Martín, giró en Av. Hipólito Yrigoyen al 400 en las puertas de Prefectura se recordó el femicidio múltiple perpetrado por el prefecto José Soria. Una guardia de oficiales esperó la llegada de la movilización con el edificio vallado. La marcha siguió por Sarmiento hasta Pellegrini allí se retornó por San Martín para el paso obligado por la Seccional Primera.

Frente a la comisaría hubo cánticos: “yo sabía, yo sabía que a los violadores los cuida la policía”, cantaron las mujeres ante la mirada atenta de oficiales que registraron de cerca la movilización a través de celulares. Allí algunas "bombitas" de pintura alcanzaron a impactar contra el edificio.

La marcha siguió por Rivadavia hasta la calle Mitre, allí hubo una breve sentada se encendió un bengala roja para dar inició a la corrida de las socorristas antes de la llegada a la Catedral. Sobre las paredes laterales del principal edificio de la Iglesia Católica en la ciudad, se realizaron cánticos exigiendo que la Iglesia no se entrometa en los derechos de las mujeres y en contra de los delitos por pedofilia que pesan sobre ese sector.

Bordeando las 20 horas, la multitudinaria movilización retorno a la plaza para desconcentrar. La jornada terminó con el Feminoise y con música en el Centro Cultural.

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