“Regálele una rosa a mamá en su día. Una rosa por 100 pesos o dos por 150 pesos”, ofrecía ayer Jonathan Gutiérrez en 25 de Mayo y San Martín. “Qué mejor regalo que una rosa a la mujer que le dio la vida”, le preguntaba a las personas que pasaban por su lado.
El vendedor callejero aseguró que las rosas son “un regalo que nunca puede faltar para agasajar a la vieja”. Es por eso que siempre es una buena alternativa cuando “no se sabe qué regalar”.
En diálogo con El Patagónico, Jonathan aseguró que las ventas por el Día de la Madre fueron “buenas” con respecto a años anteriores. “Es como que la falta de trabajo se hace sentir y una rosa bien arreglada siempre garpa y dentro de todo es barato”, manifestó mientras señalaba sus precios.
Y en ese sentido analizó: “yo sé que si la gente tuviera plata no me compra una rosa ni a palos, y dentro de todo lo malo uno trata de ganarse el mango dignamente. Época de crisis es época de oportunidades dicen por ahí”.
El joven explicó que habitualmente el punto fuerte de sus ventas se da después de las 19 cuando se comienzan a llenar los restaurantes. “Yo vendo desde la mañana hasta la 1 de la madrugada pero en la noche se vende a patadas. Ayer (por el viernes) me quedé sin rosas cuando fui a dos locales, y el martes y el miércoles me cansé de dar vueltas con el mismo ramo”, indicó.
Asimismo, Jonathan les agradeció a todos sus clientes y les deseo un feliz día a todas las madres. “La vieja es lo más grande que hay. No importa si le regalás o no. Obvio que es más lindo si le das algo pero lo importante es estar con ella y decirle que la querés porque un día no la podés tener más”, consideró el vendedor, mientras trataba de convencer a un joven de que le compre una rosa a su pareja.