La protesta fue pacífica y no bloqueó la entrada y salida de vehículos a ese recinto marítimo ni perjudicó la actividad de otros trabajadores. No obstante, se hizo sentir por los cánticos, el gran despliegue de banderas y el sonido de bombos y redoblantes, en tanto que el personal de Prefectura Naval se mantuvo alerta.
En diálogo informal con El Patagónico, un vocero del grupo manifestó que en las obras de ampliación del astillero ingresó personal que estaba inscripto en la Oficina de Empleo del Municipio.
En consecuencia, se desestimó el listado de la Bolsa de Trabajo de la UOCRA, a pesar de que el compromiso acordado con la comuna era que se le daría prioridad a la gente del gremio cuando surgiera alguna nueva obra en la zona.
“Sabemos que ingresaron al menos cinco ayudantes de arenador y en nuestro listado hay gente capacitada para ocupar esos puestos”, dijo uno de los dirigentes, al tiempo que exigió públicamente que se llame a una mesa de diálogo para resolver este conflicto que se produce en un contexto de elevada crisis económica y laboral en toda la provincia.