La pequeña, residente del oeste de la capital neuquina, fue asistida inicialmente en horas de la mañana en la sala sanitaria del poblado rionegrino, pero por su cuadro fue derivada al nosocomio y murió en la ambulancia antes de llegar.
Un equipo compuesto por un cardiólogo, un pediatra y un anestesista, esperaba la llegada de la niña de 2 años, pero no pudieron reanimarla después del traslado de más de 50 kilómetros.
La causa del deceso fue por un paro cardiorrespiratorio producido por una broncoaspiración y el fiscal de Viedma, Guillermo Sacco, dispuso la entrega del cuerpo a la familia, tras recibir el parte médico en el que se especificó la muerte natural de la menor.