Villagrán espera el nuevo armado de Gimnasia

"La dirigencia quedó en avisarme para ver qué idea de equipo tienen y qué presupuesto va a haber", adelantó el entrenador del equipo comodorense, que no pudo llegar a las semifinales de la LNB.

Tras la eliminación a manos de Boca, en cuartos de final de la Liga Nacional de Básquetbol, Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia se toma un respiro y empieza a pensar en la próxima temporada.

De cara a la edición 2021-2022, el “Verde” ya tiene asegurados al entrenador Martín Villagrán y a los basquetbolistas Sebastián Vega, Franco Giorgetti y Sebastián Orresta, más Phillip Wheeler (19 años) y Franco Ferraría (20), que tienen contrato hasta los 23. Yoanki Mencia, que cuenta con un año más de contrato, en las últimas horas se sumó a préstamo a Ameghino de Villa María, que interviene en la Liga Argentina (ex TNA).

Villagrán habló con El Patagónico y señaló que aún no recibió el llamado de la comisión directiva “mens sana” para empezar a diagramar lo que viene.

“Todavía no me reuní con los dirigentes para ver cómo se continúa la temporada que viene, en cuanto al armado del equipo y demás. La dirigencia quedó en avisarme para ver qué idea de equipo tiene y qué presupuesto va a haber”, acentuó.

Asimismo, reconoció el esfuerzo de la dirigencia para afrontar la competencia en una temporada signada por los problemas que acarreó la pandemia.

“Sé que esta temporada hicieron un esfuerzo enorme para cumplir con todos. De hecho, nosotros estamos al día. Si bien falta cancelar algunas cuotas, van a cerrar bien la temporada desde la parte económica”, aseguró.

UNA SENSACION AGRIDULCE

Sobre la performance del equipo, hizo un balance positivo, ya que se sobrepuso a una serie de adversidades que marcaron la conciencia de grupo, aunque le queda una sensación agridulce por el hecho de no saber qué hubiera pasado en condiciones normales.

“Creo que fuimos el único equipo que tuvo dos veces Covid, que tuvo que hacer dos parate. El 25 de marzo fue nuestra última práctica colectiva, fuimos a jugar contra Hispano con una práctica y media y podríamos haberle ganado a Boca tranquilamente, pero Boca fue mejor en esos dos partidos y por eso jugó la ‘semi’ con Quimsa”, reflexionó.

“Por todo lo que nos pasó, el balance es positivo, aunque queda esa sensación y esa tristeza de no saber qué hubiese pasado en condiciones normales. Solo dos veces entrenamos todos juntos”, lamentó.

En ese sentido, enfatizó: “nuestro mejor rendimiento fue en el comienzo, con 20 días de pretemporada, y entre fines de febrero y principios de marzo, cuando tuvimos al equipo completo 15 días y ganamos seis de siete partidos, los últimos, por arriba de 20 puntos. Estábamos bien basquetbolísticamente y físicamente. No sé qué hubiese pasado si enfrentábamos así a Hispano y a Boca”.

Por lo tanto, Villagrán considera que el Covid-19 fue un campeonato aparte. “Para todos fueron dos torneos: el de la salud y el deportivo. En nuestro caso fue muy predominante el tema de la salud. Tuvimos tres parate clave, que fueron en el arranque después del quinto partido; en enero con cuatro lesionados, producto del Covid, por la exigencia física que tuvieron que hacer; y el último con estos 14 días parados”, analizó.

Por último, volvió a hacer hincapié en ese sabor agridulce, tan personal para alguien tan arraigado a Gimnasia. “A los que venimos desde hace cuatro temporadas, o en mi caso, seis como asistente y cuatro como entrenador, nos queda esa sensación de estar ahí y, por diferentes razones, que no son deportivas, no te alcanza. Es muy difícil mantenerse en los primeros planos, pero cuando estamos a nada de una semifinal siempre nos pasa algo”, recalcó.

villagran.jpg

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico