El clásico no tuvo ganador en el Industrial, donde perdió el fútbol

Huracán y Jorge Newbery empataban 1 a 1 al término de la primera etapa, cuando desde la platea volaron botellas de gaseosas, una de las cuales impactó en la cabeza del defensor del "Lobo" Rodrigo Cárcamo. El jugador recibió atención primaria en la ambulancia y con el certificado médico del corte, el conjunto "aeronauta" no salió a disputar el complemento. El comisario a cargo del operativo le aseguró al árbitro Raúl Pagani que estaban las garantías de seguridad para continuar. Ahora, se definirá en los escritorios del Consejo Federal.

por Angel Romero
a.romero@elpatagonico.net
Un circo. Así fue el final del clásico comodorense entre Huracán y Jorge Newbery en el estadio “César Muñoz” donde la agresión a Rodrigo Cárcamo cuando se dirigía al túnel para el entretiempo fue el motivo por el cual la visita decidió no salir a jugar el complemento que hasta ese momento marcaba un empate 1 a 1.
Un árbitro que quería continuar un partido. Un encargado de la seguridad que daba las garantías para que continuara el encuentro. Y periodistas que se engrandecían por tener la “exclusiva” palabra del referí fue la parte final del encuentro por el partido de vuelta por la Copa Argentina, que ahora deberá definirse –de acuerdo a lo que informe el árbitro Raúl Pagani- en los escritorios del Consejo Federal de Fútbol, organismo que debe determinar si juegan los 45’ restantes o cual de los dos clubes más convocantes de la capital petrolera pasa a la siguiente ronda.
Una botella de gaseosa media llena –de plástico pero botella al fin- impacto en la cabeza del jugador del “lobo” Rodrigo Cárcamo cuando la policía intentaba poner paños fríos a los jugadores que se iban al túnel entre empujones y amenazas, donde Gabriel “Chaca” Bustos y Marcos Ruiz eran dos de los más exaltados.
El corolario de ello fueron las botellas que tiraron desde la platea, donde en un principio Cárcamo se agarró la cabeza para que minutos más tarde tenga que ingresar la ambulancia y la médica al vestuario para constatar la lesión y el corte detrás de la oreja derecha del volante “aeronauta”.
Newbery se plantó y dio a conocer que no saldría al campo de juego. Mientras el árbitro Raúl Pagani interpelaba a la médica si era de gravedad la lesión y si tenía que ser trasladado a un centro médico.
Un número de circo, en vivo y en directo por las radios de la ciudad se podía escuchar. La médica aducía que Cárcamo debía ser suturado, aunque ni siquiera lo trasladaron. En tanto que el árbitro declaraba que en el tumulto no había observado el botellazo a Cárcamo, y que en todo caso Newbery podía reemplazarlo para seguir jugando.
Luego de esperar casi 20', y ante la ausencia del "Lobo” en el campo de juego, el árbitro dio por finalizado el partido. Aduciendo que pasará el informe para que sea el Consejo Federal el que defina la situación. Y que en caso de haber dirigentes de la Liga local de Fútbol contribuyan con su mirada sobre lo que le sucedió al jugador.
Antes de que la insensatez ganara la tarde, el marcador había sido abierto en forma temprana, cuando Newbery aprovechó un error de su rival en medio campo para que Eric Castro supere a Matías Llanos a los 2m de juego.
Sobre los 17’, un empujón en área del “lobo” cuando el córner de Gabriel "Chaca" Bustos iba con destino al área fue sancionado por el árbitro con la pena máxima, para que el mismo Bustos empate desde el punto penal.
Luego los cruces se intensificaron, vinieron los primeros empujones para que la policía intervenga en la ida a los vestuarios.
En ese momento la gente del “Globo” hizo su peor aporte, para que todo finalice de la manera menos deseada por el público que colmó el “César Muñoz”.

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