Mapuches denuncian hostigamiento y persecución en el paso fronterizo Samoré

Ayer integrantes de la comunidad mapuche–tehuelche de la zona sur de Chubut presentaron un escrito en el consulado chileno denunciando hostigamiento por parte de agentes de la PDI en el paso Cardenal Antonio Samoré. En el escrito hicieron especial hincapié en un caso que tuvo lugar el miércoles cuando el machi Gustavo Curillán Llancanao fue detenido, interrogado y obligado a desnudarse por la presunción de que fuera un traficante de drogas.

Ayer al mediodía un grupo de integrantes de la comunidad mapuche–tehuelche de la zona sur de Chubut llegó hasta las oficinas que el consulado chileno tiene en la calle Almirante Brown para denunciar el hostigamiento y persecución que sufre su pueblo en los distintos pasos fronterizos entre Argentina y Chile. Allí fueron recibidos por el cónsul Francisco Tello Cardone, quien prometió notificar a la cancillería el reclamo para poder brindar una respuesta lo antes posible.
Los descendientes del pueblo mapuche–tehuelche están preocupados por el constante hostigamiento que sufren por parte de las autoridades fronterizas de la Policía de Investigaciones (PDI) de Chile, principalmente en el paso Cardenal Antonio Samoré, donde el último miércoles se registró un grave incidente.
Según explicó Cristina Liempichun, ese día el machi (autoridad médica y espiritual del pueblo mapuche) Gustavo Curillán Llancanao volvía a su país luego de haber atendido pacientes durante varios días en la zona de Esquel y Sarmiento, una práctica habitual que realiza cada quince días.
Todo marchaba como de costumbre y esperaba llegar hasta Cholchol, el pueblo que se encuentra en la región de Araucanía. Sin embargo, al llegar al paso fronterizo los agentes de la PDI lo obligaron a bajar de la unidad. El machi, conociendo los protocolos, bajó sin saber que luego sería sometido a un humillante trato.
"Al machi se lo obligó a descender del colectivo, se lo metió en un cuarto, se lo privó de la libertad y se lo obligó a desnudarse para supuestamente revisarlo porque llevaba drogas ilícitas", describió Liempichun al ser consultada por El Patagónico.
"El en ningún momento se negó a ser revisado porque no tenía nada ilegal. Pero todo el proceder fue un acto discriminatorio, negando las prácticas culturales y el derecho al desarrollo de nuestra propia identidad como pueblo originario y no permitiendo el tránsito libre de nuestro machi", denunció.

UNA PERSECUCION
Liempichun ayer realizó la presentación junto a integrantes de la Cátedra Libre de Pueblos Originarios y con la adhesión de otros integrantes de la zona del valle. La mujer entiende que estos hechos son una "persecución política, ideológica y racial, teniendo en cuenta que el estado chileno adhirió a los tratados de la OIT (Organización Internacional de Trabajo) donde se establecen los derechos a los pueblos originarios", pero no se respeta la diversidad cultural.
Es que, según comentó, otros machis también han tenido inconvenientes en este paso fronterizo, donde se les han decomisado los lawenes (remedios) y se los ha agredido en forma verbal, con un trato claramente discriminatorio que no solo afecta sus derechos como personas, sino también el de sus pacientes.
Por esta razón, esperan una pronta respuesta del consulado luego de que la denuncia se realizara en distintas sedes consulares de ciudad donde el machi Curillán Llancanao atiende.

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