Gastón Muñoz, el hombre que el 17 de noviembre de 2020 embistió con su camioneta a la cabo primero Daiana Reales, quien se encontraba realizando un corte de ruta por un accidente previo en la ruta nacional 25, fue condenado a tres años de prisión de ejecución condicional por el delito de homicidio culposo.
Así lo resolvió la jueza Carolina Marín, quien lo consideró responsable de causar la muerte de la policía por su imprudencia y desatención al volante, al no advertir las señales de advertencia que había en el lugar y conducir a una velocidad inadecuada para las circunstancias.
Sin embargo, la magistrada no pudo acreditar que Muñoz tuviera 1,11 miligramos de alcohol en sangre, como había sostenido el fiscal general Fabián Moyano, quien había pedido una pena mayor por el agravante de la alcoholemia. La jueza explicó que los peritos médicos que declararon en el juicio oral no pudieron confirmar ese dato con certeza, por lo que debió aplicar el principio de inocencia.
La sentencia definitiva fue notificada a las partes y consta de 54 páginas, donde se detallan los hechos, las pruebas y los argumentos jurídicos que llevaron a la condena de Muñoz, quien fue defendido por el abogado Fabián Gabalachis.
Además de la pena de prisión condicional, la jueza le impuso a Muñoz una inhabilitación especial para conducir vehículos automotores por el término de ocho años y le fijó varias pautas de conducta que deberá cumplir durante cuatro años, bajo la supervisión de la oficina correspondiente.
Entre ellas, se encuentran fijar residencia, abstenerse de usar estupefacientes y de abusar de bebidas alcohólicas, no cometer nuevos delitos, efectuar un curso de capacitación en accidentología vial y realizar trabajos no remunerados en favor del Estado o de instituciones de bien público.
En caso de incumplir alguna de estas normas, Muñoz podría perder el beneficio de la condicionalidad y ser enviado a prisión efectiva, según lo establecen los artículos 26 y 27 del código penal.