A ocho días del hallazgo de restos humanos seccionados en una zona descampada de Caleta Olivia, este jueves continuó la búsqueda con apoyo de la División Canes de la Policía de Chubut.
Concretamente, se trata de personal dependiente de la Unidad Regional de Comodoro Rivadavia que trajo consigo un ejemplar hembra de nombre Hela, adiestrada específicamente para olfatear cuerpos sin vida.
El operativo coordinado por la Policía de Santa Cruz, a través de la jefatura de la Comisaría Cuarta, se centró inicialmente en el entorno de una desvencijada casilla instalada en el predio que la comuna cediera hace pocos años al club de rugby Zorros, ubicado casi a mitad del trayecto que une los barrios 13 de Diciembre y Bicentenario, distanciados unos tres kilómetros entre sí.
Fue en ese lugar donde el miércoles 21 de enero se halló una cabeza seccionada dentro de una bolsa de nylon, luego de que se encontraran las manos y los pies diseminados en un amplio radio.
Por ahora se deduce que todas las partes corresponderían a una misma persona que fue víctima de un brutal homicidio y luego horrendamente mutilada.
En principio se iba a utilizar una máquina retroexcavadora para mover los montículos que rodean a la citada casilla, pero la justicia habría indicado que ello no era conveniente para este tipo de tareas.
Por ello, integrantes de la Dirección de Protección Civil del municipio aportaron palas, rastrillos, azadas e incluso improvisadas zarandas manuales para inspeccionar los montículos de tierra blanda que se iban removiendo de manera minuciosa.
Previo a ello, se retiraron bolsas de nylon y otra gran cantidad de residuos urbanos que la gente suele dejar en esa y en otras zonas descampadas, en tanto que la perra Hela recorría junto a sus instructores el área periférica.
El operativo se inició alrededor de las 9 y luego de un impasse a mediodía, continuaba en horas de la tarde sin que se dieran a conocer novedades de manera oficial. No obstante, fuentes confiables revelaron a El Patagónico que se habían hallado algunas prendas de vestir semienterradas, suscitándose nuevas conjeturas.
En tanto, aún se está a la espera de los resultado del peritaje de la única huella dactilar que se pudo recuperar y del análisis genético de todos los restos que fueron enviados a la morgue de Hospital Distrital de Puerto Deseado.
Finalmente, hay que señalar respecto a la hipótesis de que los restos pudieran pertenecer al vecino Mario García (50), buscado desde el 8 de diciembre, que familiares del mismo manifestaron que debieron presentar un nuevo pedido a las autoridades judiciales para aportar ADN ya que aún resta definir si la causa de búsqueda de persona tiene conexión con los restos humanos.