"A mi hijo lo mató la policía"

Lo dijo indignada, desconsolada y llorando a media mañana de este jueves cuando se retiraba del edificio de juzgados de instrucción de Caleta Olivia, Andrea Muñoz, madre de Rodrigo Curaqueo.

Se trata del muchacho de 19 años que ayer murió en interior de la Comisaría Seccional Quinta, a pocas horas de haber sido detenido y luego de conocerse la versión policial que indicaba que se había ahorcado, esta madrugada se registraron serios incidentes frente a la citada dependencia.

Andrea, empleada municipal había sido recibida por el juez de turno, Marcos Pérez Soruco quien le prometió que el luctuoso suceso sería profundamente investigado, aunque ella dijo a los periodistas que la esperaban en el acceso que no le creyó.

Incluso llegó a conjeturar que este es un caso similar al de otro joven que hace pocos años apareció muerto en otra comisaría local, la Seccional Primera, tratándose de Gustavo Geréz.

A salir del edificio de tribunales, la madre era aguardada por otros familiares y su actual pareja, Bruno Díaz, y en medio de cuadro de angustia imploraba para que le entregaran el cuerpo de su hijo que continuaba en la morgue del Hospital Zonal y aún no le permitían verlo.

Como pudo contó que Rodrigo llegó a su casa alcoholizado y rompió algunos vidrios, por ello “yo misma llamé a la Comisaría de la Mujer para que se llevaran”, algo que luego se concretó y lo alojaron en calabozo de la Comisaría Quinta, ubicada en el barrio Rotary 23, donde ella reside.

“Después me llamaron de la Comisaría de la Mujer para decirme que mi hijo iba a quedar preso solo seis horas, pero a las tres de la tarde no salió. Recién a las doce de la noche fueron a mi casa para decime que estaba muerto”

“Yo fui de inmediato –siguió relatando- y no me dejaron pasar. Ý como burlándose, los policías que estaba ahí me dijeron que se había trasladado el cuerpo al Hospital, pero cuando fui tampoco estaba ahí. Entonces yo no tengo dudas que a mi hijo lo mató la policía porque él nunca ”.

IMPIDEN QUE

TRALADEN CADAVER

Finalmente, luego del mediodía a la madre le permitieron ver el cuerpo en la morgue y aseguró que presentaba golpes y laceraciones, por lo cual confirmaba sus sospechas se la responsabilidad policial.

Además, se produjo una manifestación de otros familiares, vecinos y amigos porque se les informó que al no contarse por estos días con un médico forense, el cuerpo debía ser trasladado a Puerto Deseado donde hay disponibilidad de un profesional para realizarle la autposia.

Sin embargo, toda la gente que aguardaba bloqueó el acceso y se opuso terminantemente a ese traslado, exiendo que el forense de Puerto Deseado viniera a Caleta Olivia.

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