Acosa a estudiantes en la Universidad

La alerta comenzó en los grupos de WhatsApp de estudiantes. Un hombre, que tendría problemas mentales y que cursaría una carrera en la Facultad de Ciencias Naturales, acosa en el segundo piso a integrantes del Centro de Estudiantes. A una la tomó de un brazo dentro del edificio. A otra la siguió hasta la parada de colectivos y luego hasta la zona céntrica. Existe temor entre las alumnas.

“Hola ¿cómo estás? ¿cómo te llamás? ¿A qué hora salís? ¿Tenés novio?”. Eran algunas de las preguntas indiscretas que le realizaba un hombre a las alumnas que trabajan en la fotocopiadora del Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Naturales. Esta persona comenzó a recorrer los pasillos del tercer piso de la sede Comodoro Rivadavia de la Universidad Nacional San Juan Bosco y los alumnos empezaron a sospechar de su accionar. Es que a las preguntas intimidatorias se les sumaron persecuciones a distintas alumnas. Al menos tres estudiantes sufrieron ese tipo de situación.

La primera de ellas se dio cuenta de que la seguía y, en un momento, el hombre la tomó del brazo dentro de la casa de altos estudios. Otra fue perseguida hasta la parada de colectivos y la tercera vivió una verdadera escena de terror: el hombre la persiguió por toda la institución, la siguió hasta la parada de colectivos y, no contento con ello, la acosó por la zona céntrica de la ciudad.

Ante el temor por lo sucedido, las alumnas comenzaron a comentar sus situaciones en las redes sociales y WhatsApp. El caso se comenzó a difundir y se conoció que otras alumnas también habían sido acosadas por este hombre, que tendría problemas mentales y que habría cursado materias en la Facultad de Ciencias Naturales. Su imagen rápidamente se comenzó a viralizar y la comunidad universitaria se interiorizó del problema.

Sin embargo, el hombre continuó con su plan perverso. Muchas estudiantes denunciaron, en los grupos de WhatsApp, que el individuo continuaba en los pasillos de la Universidad y las seguía hasta la parada de colectivos. Los grupos estallaron el viernes por la tarde. El temor se instaló en la casa de altos estudios.

BUROCRACIA Y FALTA DE ACCIONES

La gran cantidad de denuncias generó que la Federación Universitaria Patagónica (FUP) convocara a una reunión este sábado en planta baja para interiorizarse sobre la situación y escuchar a las alumnas que habían sido acosadas. “El tema es complejo porque se ponen en cuestión varias cosas. El caso nace porque varias compañeras vía WhatsApp y redes sociales empezaron a difundir que había un hombre que las acosaba. En principio fueron tres y fue creciendo hasta que presentaron una nota a las autoridades de la Facultad de Ciencias Naturales, porque pasó en ese piso”, comentó a El Patagónico el presidente de la FUP, Matías Silvera.

Las autoridades de la Secretaría de Bienestar Universitario y la delegación zonal de la casa de altos estudios están trabajando sobre el caso, pero lo cierto es que el hombre continúa acosando en los pasillos de la Universidad.

“Entendemos las cuestiones legislativas, pero si te vas a tomar un colectivo y te persigue un hombre, las cosas no están funcionando. Solo se recibió una denuncia (policial) y las otras fueron situaciones donde se perseguía a las chicas. Uno no puede denunciar que se te aparece un hombre en la parada. La situación es compleja porque él anda en los pasillos”, aseveró.

En diálogo con El Patagónico, Silvera dimensionó que la situación preocupa a toda la comunidad universitaria. “Hay muchas chicas que han ido a sus facultades y no saben cómo resolverlo. Hay una denuncia policial. Las mismas autoridades de la Universidad dicen que están en conocimiento y que van a trabajar en conjunto, pero la mayoría nos trasladamos en colectivo y uno no anda viendo con quién te tomás el colectivo. Los relatos que circulan en redes sociales coinciden mucho con personas que nos han contado lo que pasó. Nos alerta a todos a repensar qué hacer en esta situación”, afirmó.

El presidente de la FUP también consideró que el “escrache” realizado fue la única posibilidad que tuvieron las alumnas acosadas para difundir lo que estaba pasando. “Si no hubieran hecho el escrache, no sabemos qué hubiera pasado el viernes. Fue el mecanismo más rápido. La cuestión institucional esta buenísima, pero necesitás el contacto. La Universidad puede tomar medidas institucionales, pero si la otra persona actúa cómo se le antoja, es muy difícil”, subrayó.

“Si se presenta dentro de la Universidad, la policía (provincial) no puede ingresar, pero las paradas de colectivo entiendo que sí. Hay que replantearse eso. Hay muchas paradas de colectivo que no están bien alumbradas en la noche. La sensación de miedo ya está instalada”, agregó.

Otra de las cuestiones que preocupa es que el acoso se registró dentro de la Universidad y las respuestas institucionales no han sido inmediatas. “Hay una intimidación constante. Lo que pensamos es seguir visibilizando cuáles son los medios institucionales y empezar a reunirnos con las autoridades para plantear estas cuestiones y tener un contacto fluido a través de un número de WhatsApp. Nos dicen que existe un correo electrónico para denunciar. Pero es una burocracia porque hasta que miran el correo electrónico, más teniendo en cuenta que solo ven el mail en los horarios administrativos. Pediremos que sea 24 horas porque, muchas veces, el acoso es fuera del ámbito universitario”, alertó Silvera.

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