María Olima, es vecina de los módulos de Laprida y trabajadora del Hospital Alvear desde el aislamiento en el Jardín Evita comentó como fue la primer semana de aislamiento e indicó que pasaron varias noches en el Hotel universitario sin calefacción.
"El viernes cuando llegamos al Evita internaron a una compañera pero fue del mismo frío que pasamos en el Hotel Universitario", relató en diálogo con Del Mar.
"El sábado nos trajeron estufas eléctricas, necesitamos un horno de microondas porque nos traen comida demasiado fría", pidió apuntando a la solidaridad de los vecinos. "Somos tres las que estamos en el Evita, el resto están en sus domicilios, nosotros somos de los módulos".
Olima además indicó que no tuvieron estudios en los días de aislamiento. "No tenemos controles, ayer nos mandaron lavandina y un termómetro que me mandaron para mí, hoy recién empecé a controlarme la temperatura", remarcó.