Brasil se llevó la medalla dorada del fútbol masculino de los Juegos Olímpicos de Río al vencer a Alemania en la tremenda definición por penales. Así, la Verdeamarela se subió a lo más alto del podio y desató la alegría en el mítico estadio Maracaná.
Fue una especie de "venganza" tras el histórico 7 a 1 que la selección teutona mayor le propinó al conjunto brasilero en el último Mundial de fútbol.
Los alemanes no pudieron volver a vencer a Brasil y, mientras algunos mostraron su decepción tirándose al piso y hasta con lágrimas en los ojos, el defensor Robert Bauer reaccionó con una provocación hacia el público.
El jugador alemán levantó sus brazos e hizo el gesto del "siete", para recordar que aquel partido quedará por siempre como una puñalada para los brasileros.