Angel Da Luz Pereira corre por las calles céntricas de la ciudad, a su lado, su padre acompaña con la bicicleta. Hasta que un joven encapuchado se cruza de calle y abraza al profesor de educación física, le pregunta si se acuerda de él y le promete que va a volver a terminar la secundaria.
El padre de Da Luz Pereira pasa del susto al asombro.
En el mundo de los profesores, quiénes viven la docencia sostienen que no hay mayor gratificación que recibir el cariño de personas que ya hicieron su propia carrera en la vida y sin compromiso alguno se acercan con un saludo o incluso destacan delante de sus hijos (o nietos) “este señor fue mi profe”.
El caso de Angel Da Luz Pereira es uno de ellos, se formó desde abajo (tal vez por ello su humildad le impide hablar de sí mismo), tuvo que combinar su trabajo en turnos rotativos en una farmacia mientras cursaba el Profesorado en el Instituto 810 y se hizo de otros como él (Maximiliano Togel, Rodrigo Merlo) para no conformarse con un solo título.
Hoy su currículo describe un posgrado en Nutrición Deportiva por la Universidad de Córdoba; Una Prescripción del ejercicio físico por la Universidad Católica de Córdoba y una Licenciatura en Educación Física por la Universidad de Concepción del Uruguay.
En la actualidad, se encuentra haciendo estudios de grado en Bioestadísticas en conjunto con el doctor en Ciencias del Deporte Rodrigo Merlo (primer latino en obtener el doctorado) y ejerce como docente de las cátedras de Salud y Entrenamiento en el Instituto 810, donde también está a cargo del equipo de investigación.
Sus publicaciones (en conjunto con el médico Manuel Pazos Espin y el licenciado Togel) han sido publicadas en distintas partes del mundo y en especial en España, donde su trabajo de campo sobre ejercicios en niños es llevado adelante en ese país.
Recientemente fue nombrado evaluador del INFOD, que es el órgano nacional que nuclea todos los institutos terciarios del país, y del CPLED, una red latinoamericana que busca poner el valor la ciencia y el deporte.
BAJO PERFIL
A pesar de todos esos antecedentes, y de recorrer la provincia evaluando deportistas de alto rendimiento, Angel (el segundo Angel más famoso que recorre los pasillos del Instituto 810) no saca los pies de la tierra. Y se brinda por igual en el plano internacional como capacitador, nacional (cómo evaluador) y local como docente.
No por nada recibe gratificaciones de quiénes fueron sus estudiantes de la escuela 797, ubicada en los barrios populares de La Floresta y San Martín, dónde junto a la tutora Mónica buscan dar respuestas a la complejidad de cada estudiante.
“Angel se hizo de abajo, trabajando y estudiando a la vez, él sabe de sacrificios. Y eso no lo olvida, por eso nunca perdió la humildad y la generosidad de brindarse a otros”, describe Mario Rodríguez, referente del Team Treno.
Desde México, el doctor Merlo sostiene que los valores que se sintetizan en Da Luz Pereira deberían ser comunes a todos los profesores. Y no la excepción. También entiende que a veces los valores se pierden en pos de intereses particulares y económicos, pero hace votos para que estos sean los menos.
“Si hay una causa que apoyar, los profesores deberíamos apoyar. Y no andar pidiendo plata, para eso somos profesores: para ayudar a los alumnos y a la gente. Angel es muy coherente entre lo que dice y lo hace. Y en su rol como docente, Si no hay profesores que hacen ello, el problema son ellos, nosotros hacemos lo que corresponde, a mí siempre me hace mucho ruido cuando es algo extraño hacer lo que corresponde. Angel es una persona muy colaborativa y de repente no ganamos la plata que deberíamos ganar por el trabajo que hacemos, pero bueno, son unas por otras”, sentencia Merlo.
Desde el campo de la salud, la pediatra Ximena Campos rescata “Angel es parte del equipo de coalición de prevención de obesidad de niños/as y adolescentes de UNICEF y FIC (Federación Iberoamericana del Corazón) en Argentina. Y también miembro de la mesa intersectorial de prevención de obesidad infantil del Ministerio de Salud. Sigue trabajando a full, con una participación activa y con una humildad increíble. Ahora estamos gestionando un trabajo sobre la pandemia. A rescatar, que más allá de sus títulos, se brinda en forma desinteresada”, concluyó.
Docencia, deporte, compromiso e investigación describen el presente de Da Luz Pereira, aunque no siempre fue así. Repetir 3er año en el Perito Moreno fue su clave a tierra que lo ayudó a reflexionar acerca de qué quería para su vida.
Hoy Angel se posiciona desde otro lado y busca que otros jóvenes también hagan su propio camino.