La tradición religiosa que tuvo lugar en la denominada Plaza de la Sagrada Familia y que anticipa las fiestas de fin de año, fue compartido por numerosas familias, siendo notoria la concurrencia de numerosos niños y niñas.
Debido a las adversas condiciones climáticas, de manera preventiva se optó por suspender la escena del pesebre viviente, pero hubo otras actividades complementarias que se llevaron a cabo, como ser la entrega de un obsequio especial para todos los presentes, consistente en panecillos preparados especialmente para esta ocasión.
Además, luego de que las luces del árbol dieron una mayor atracción a la fisonomía de la localidad, hubo un brindis que fue propicio para e intercambio de buenos augurios y vivencias.
Al referirse a este acontecimiento, previo al encendido, el jefe comunal Jorge Soloaga les anticipó a los chicos que en días previos al 25 de diciembre llegará al mismo lugar Papá Noel con su carrito para entregar golosinas y recibir cartitas en las que plasmarán sus deseos de regalos.
Además, hizo saber a todos los presentes que igualmente se reprogramará la escena del pesebre viviente que fuera cuidadosamente preparado por el área de Cultura.
Seguidamente señaló que esta fecha era más que propicia para elevar una plegaria y “pedir a nuestro Padre Eterno que proteja a las familias de nuestro bendito pueblo, sobre todo a aquellas que afrontan momentos difíciles por enfermedades u otros motivos y que causan angustia y preocupación”.