Boca debe resolver su gran problema en el arco

La floja respuesta de Agustín Rossi en la gira por Estados Unidos obliga a Guillermo Barros Schelotto a tomar una decisión. Los apellidos que manejan en la comisión directiva son Esteban Andrada, Fernando Muslera y Marcos Díaz.

El arco es el tema en Boca. No es el único, porque la pretemporada dejó incógnitas en Gago y Benedetto por sus lesiones y también en la participación como titular o suplente de Tevez, pero lo que ocurre bajo los tres palos es lo que preocupa.

Los amistosos en Estados Unidos evidenciaron que al arquero de 22 años lo está afectando algo que no se trata solo de volar de un palo al otro. Y Boca trabaja a contrarreloj para solucionar ese tema antes del inicio de la competencia oficial.

Ni las 25 vallas invictas en los 54 juegos en el club alcanzan para confirmar que Boca tiene en Rossi una certeza.

Desde la filtración de ir tras el sueño de Buffon, la lupa exagerada sobre él, el espejo innecesario con Armani en la otra vereda, sus gestos de fastidio y las voces dirigenciales que por lo bajo hablaron siempre de apellidos para sumar en el arco, a Agustín Rossi le quema el día a día. Incluso, desde su entorno dicen que analizó propuestas para emigrar a Europa, pese a que en Boca no recibieron nada concreto.

Devolverle la titularidad a Sara era una posibilidad en el cierre del semestre anterior, luego del error de Rossi ante Palmeiras. Pero no atajó en ningún amistoso de pretemporada y ese fue un mensaje. Sara perdió su lugar por una lesión en su hombro derecho, previo al Superclásico de 2017, y jamás volvió.

Las alternativas a incorporar son pocas ahora. Con Gerónimo Rulli descartado, y sin cupo extranjero para hacer un intento por Guillermo Ochoa, los apellidos que manejan en la CD son Esteban Andrada, Fernando Muslera (nació en Buenos Aires) y fue ofrecido Marcos Díaz, quien todavía no definió su situación con Huracán. Si existe algún tapado por el que se negoció, en el cuerpo técnico creen que necesita resolverse de manera urgente.

Andrada cuesta 5 millones de euros libres de impuestos. Similar a lo que pagó River por Armani. Pero al arquero de 27 años, que se lució en Barranquilla, lo busca Villarreal y Lanús pretende venderlo y dejarlo hasta diciembre.

A Muslera, el Mundial con Uruguay le dejó un sabor amargo en lo personal. Pero el gran problema para llevar a Boca es su salario. Percibe casi el doble del mejor pago del plantel actual y su intención es continuar en Europa.

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