La diputada nacional de La Libertad Avanza (LLA), Karen Reichardt, celebró en sus redes sociales con baile, papel picado virtual y tono socarrón la decisión del gobierno de Javier Milei de poner fin a la universalidad del acceso a la salud pública. Se trata del primer paso para avanzar en el plan del gobierno libertario de privatizar todo el sistema de salud y eliminar la salud pública, tal como había adelantado en campaña Milei.
Aunque apenas el 0,4% de quienes se atienden en el sistema de salud público son efectivamente exntranjeros no residentes en el país, la diputada libertaria celebró, sin ponerse colorada, en sus redes sociales. "Se terminó el abuso de nuestro sistema de salud pública", disparó Reichardt tras lo cual se puso a bailar y señalar que "en la Argentina de Milei, primero los argentinos".
Según explicó Reichardt, la avanzada ajustadora de Milei apunta a establecer reglas claras para los extranjeros no residentes que utilizan el sistema sanitario argentino. La legisladora sostuvo que los recursos que se destinan a la salud pública provienen de los impuestos de los ciudadanos argentinos y que, por lo tanto, deberían priorizarlos a ellos.
“Ahora los extranjeros no residentes que quieran usar los hospitales públicos van a tener que pagar o tener un seguro médico que les cubra el costo. A partir de ahora habrá reglas claras. Los impuestos de los argentinos, para los argentinos", concluyó.
Acorralado por las muy malas noticias económicas, el presidente Milei apeló al clásico manual de todos los totalitarismos para cambiar el foco de la agenda pública y apuntó contra los extranjeros a los que quiere hacer pasar como el origen de todos los males. En ese camino, el mandatario libertario le puso fin a la universalidad de la salud pública y dispuso que se comience a cobrarles la atención en hospitales a los extranjeros sin residencia permanente en el país.