Luciana Ojeda, de 36 años, fue hallada sin vida el miércoles pasado por la mañana en su departamento del barrio Nueva Córdoba. El caso comenzó a investigarse como una “muerte de etiología dudosa”, sin embargo, los resultados preliminares de la autopsia y los elementos reunidos durante la investigación llevaron a la Justicia a recalificarlo como homicidio agravado por el vínculo, en un contexto de violencia de género, y a ordenar la captura del sospechoso.
Jan Korzeniecki, un ciudadano de nacionalidad polaca y pareja de la víctima desde 10 meses, es el principal sospechoso y permanece prófugo.
El hecho ocurrió el 15 de julio, cuando efectivos de la Policía de Córdoba acudieron a un departamento ubicado sobre la calle Ituzaingó al 700 tras un llamado al 911.
Al ingresar al inmueble, los efectivos encontraron a la mujer inconsciente y solicitaron la presencia del servicio de emergencias 107. En el lugar, se constató el fallecimiento de la mujer y se advirtieron signos de violencia en el cuerpo, lo que motivó el avance de la investigación.
Según pudo saber Infobae de fuentes policiales, Korzeniecki convivía con Ojeda desde principios de julio y, tras el hecho, abandonó el departamento, por lo que desde entonces es intensamente buscado por la Policía de Córdoba.
De acuerdo a lo informado por Cadena 3, Ojeda contaba con un botón antipánico debido a una denuncia por violencia de género contra una expareja, quien actualmente se encuentra detenido en la cárcel de Cruz del Eje. El día del hecho, el dispositivo se activó y una comisión policial se dirigió al departamento de la víctima.
La causa quedó a cargo del fiscal Gonzalo Berrotarán Romano, titular de la Fiscalía de Instrucción de Violencia de Género y Familiar de 5° Turno, quien ordenó la captura nacional e internacional del sospechoso tras los primeros resultados de la autopsia y otras medidas de prueba incorporadas al expediente.
En declaraciones a medios locales, Luciano, hermano de la víctima, afirmó que Korzeniecki “era violento y tenía problemas con el alcohol”. Además, sostuvo que el ciudadano polaco ya había protagonizado otros episodios de violencia familiar.
Según su relato, días antes del crimen el sospechoso irrumpió en una vivienda y rompió con un martillo pertenencias de Luciana, entre ellas su teléfono celular. También afirmó que una compañera de trabajo declaró ante la Justicia que la mujer le había contado que había sido golpeada por Korzeniecki y que presentaba lesiones en los brazos.
Con el crimen de Luciana Ojeda, Córdoba registra al menos seis femicidios en lo que va del año. Las otras víctimas fueron Delfina Aimino (22), asesinada a puñaladas en Villa María en enero; Iris Blanco (33), quien murió en marzo tras permanecer una semana internada por una brutal golpiza sufrida en Pilar; Agostina Vega (14), abusada sexualmente y asesinada en mayo en el barrio Cofico de la capital provincial; Natalia Delso (38), apuñalada en junio en Morteros; y Rocío Belén Gómez (38), asesinada a puñaladas el lunes pasado en Santa María de Punilla.
Según el último informe del Observatorio de las Violencias de Género Ahora Que Sí Nos Ven, elaborado junto con la Universidad Nacional del Delta, entre el 1° de enero y el 24 de mayo de 2026 se registraron en la Argentina 99 víctimas letales de la violencia de género: 83 femicidios directos, ocho femicidios vinculados, cuatro travesticidios y transfemicidios y cuatro casos de instigación al suicidio.